7.28.2007

Sumo y Luca Prodan, un profeta de otra tierra.

“Aquí ( en Argentina) hay demasiada seriedad. Todos quieren ser "profesionales" y se olvidan que el rock es una locura y que los que hacen rock son locos.” Luca Prodan

El italiano Luca Prodan había nacido en Roma en 1953, y había sido criado en Escocia. Durante su juventud vivió en Londres donde comenzó a hacer música y asistir a los conciertos de Led Zeppelín y Pink Floyd. Para finales de los setenta huyendo de su adicción a la heroína partiría para la Argentina, a sabiendas que este país estaba al margen del circuito de esta droga. Se radicó en las sierras de Córdoba hasta que un día decidió viajar a Buenos Aires.
En Hurlingham junto a Germán Daffunchio, Alejandro Sokol y su amiga inglesa Stephanie Nuttal conformarían el primer Sumo. Nuttal volvió al Reino Unido durante la guerra de Malvinas y un tiempo después, el mismo Luca iría a seguir el mismo destino, y cuando todo parecía que no iba a volver más, el cantante calvo, para el 84, estaría de regreso para conformar nuevamente la banda junto a nuevos integrantes como el saxofonista Roberto Petinatto, Superman Troglio, y Ricardo Mollo junto a Diego Arnedo que venían de MAM, una banda de funk rock pesado liderada por Omar Mollo.
El estilo de Sumo era toda una revolución. Decía Luca: “Ahora Sumo es medio reggae y medio pesado. En fin: medio raro”. En verdad Sumo nunca fue una banda propiamente de reggae, sino que por concepción fue una verdadera banda de rock con mucha influencia del ritmo jamaiquino. Si bien muchas letras fueron escritas en castellano, gran parte eran en inglés o alternadas. “Mañana en el abasto” es casi un himno que habla de un barrio porteño con un estilo casi tanguero.

Dejemos decir a Luca algunas cosas sobre Sumo.
" Alguien me preguntó: - Qué es SUMO? . Es una pregunta estúpida... Es como preguntar, qué es tu zapato?. Qué carajo respondés?. Entonces yo le dije: - SUMO es algo que hace tu abuela cuando no tiene nada que pensar "
" A SUMO le gustaría poder brindar felicidad y diversión, pero no me gusta hacer proselitismo. En cuanto a decirle a la gente, creo que lo mejor sería decirle que se respeten unos a otros, pero es medio idiota por lo imposible que resulta... "
“Cuando nosotros comenzamos a tocar en 1981, no pensamos en nada, solo nos pusimos a tocar. Yo tenía plata y nunca nos relacionamos con las grandes empresas; ellas nos llamaron a nosotros. Siempre nos mantuvimos muy aparte de todo porque no formamos parte de la farándula del rock que, aunque a mi no me guste, existe.”

Para mediados de los 80, junto a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, se transformarían en la vanguardia de un nuevo sonido underground que circulaba por la Argentina.
Pero tal como dijo Alfredo Rosso, Sumo nació y murió con Luca, y tras su fallecimiento en 1988 la banda se iría a separar para que surjan de ella dos nuevas bandas como son Divididos y La Pelotas.

7.23.2007

El reggae en la Argentina

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En algún posteo anterior habíamos dicho que los argentinos somos muy susceptibles a tomar ciertas tendencias que se desarrollan en el mundo, apropiarnos de ellas y desarrollarlas de manera inusual. Este es el caso del rock o para poner otro ejemplo, el del psicoanálisis lacaniano. En Buenos Aires hay más analistas de ese palo teórico que en la misma Paris, que fue la ciudad donde vivió Jacques Lacan.
En la actualidad existe en este país un movimiento de bandas de reggae, que en número y convocatoria representan un hecho bastante interesante. Antes de adentrarnos en esto hagamos un poco de historia sobre este género.
El reggae es un estilo musical afroamericano que apareció en la isla de Jamaica promediando los años sesenta, y es seguro que su irrupción como tal no es ajena a la del rock. De un género como el rocksteady, a partir de la electrificación de los instrumentos surgen el reggae, el dub y el ska, aunque algunos denominen genéricamente reggae a estos subgéneros. Es así como emergen figuras de la talla de Jimy Cliff, Bob Marley, Peter Tosh, Gregory Isaacs, Dennis Brown entre otros. Rápidamente muchos rockeros se verían atraídos por este ritmo jamaiquino, y es así como Steve Winwood, aquel legendario tecladista y vocalista de Traffic y Blind Faith, iría a grabar con la banda Third World de la isla de Jamaica mientras que Mick Jagger lo hiciera junto a Peter Tosh. Eric Clapton también interpretaría este ritmo. Los Rolling Stones viajarían a esta isla del Caribe, de la misma forma que bandas de punk rock como The Clash y Sex Pistols. The Police, la banda de Sting iría a ser también bastante influenciada por el reggae. Por su parte músicos como Marley y Tosh irían a versionar en clave propia a clásicos del rock. Johnny B. Good, Hotel California serían algunos de ellos, de igual manera que aquel título que casi parece una consigna: Roots, Rock, Reggae de Marley.
Fue así que en Inglaterra algunos músicos de rock comenzaron a desarrollar exclusivamente este ritmo de Jamaica, como Steel Pulse o UB40.
En la Argentina de los años sesenta setenta este género no dejó casi huellas y recién comenzó a tener alguna repercusión entrados los ochenta.

Podría considerarse que Luca Prodan (FOTO), aquel romano que fuera criado en Escocia y que viviera a su vez en Londres, al conformar Sumo acá en la Argentina (banda de la que nos ocuparemos en próximos apartados), irían a interpretar por primera vez este género en el país. La Hurlingham Reggae Band fue una formación exclusivamente para ejecutar el ritmo jamaiquino, integrada por miembros de Sumo, ya que esta banda se deslizaba no solamente por este estilo.
Luego vinieron Los Pericos, Los Fabulosos Cadillacs, más inclinados al ska, y posteriormente Los Cafres. Durante los noventa fueron surgiendo una cantidad importante de bandas para llegar a este siglo con un movimiento bastante interesante donde podemos señalar a Resistencia Suburbana, Nonpalidece, Fidel Nadal, Mensajeros, entre otros.

7.19.2007

Cultura rock, masividad y vida de topos.

Hablar de la masividad del rock en la Argentina no necesariamente implica un elogio de éste, es más, podría incluso representar un problema de difícil resolución y hasta un indicio de cierta decadencia.

La cultura rock en sus inicios, nació como una contracultura contrahegemónica, enarbolando banderas antisistema, entroncándose con otras vanguardias estéticas tanto literarias, como pictóricas, como filosóficas, que le dieron a este movimiento un porte sumamente autónomo y con cabeza propia. La ideología rocker tenía tanto del desencanto beatnik, como del pacifismo hippie, de la revuelta del black panther y del pop- art, sumado a las inspiraciones psicodélicas, a la literatura de ciencia ficción, a la poesía surrealista y al hiperrealismo de los bluseros.
El rock no hubiera sido lo que fue si en ese entonces no hubieran estado vigentes los grandes relatos emancipatorios que agonizaron con la irrupción de la posmodernidad y transformaron al mundo en una aldea global.
Un notable crítico como Simon Frith nos dice que: "la constitución de la música rock como una industria transnacional ha dado también lugar a la constitución de una industria musical transnacional según las leyes del rock". En este sentido el rock comienza a perder su carácter revulsivo para transformarse en una gran maquinaria de producción musical transnacional, es decir en una poderosa empresa capitalista que como tal lo que necesita antes que nada es reproducir sus ganancias. De todas formas, a pesar de esto, lo más preocupante no es tanto su carácter de empresa, sino principalmente, cual es el modelo de rocker que comienza a construir.
Con respecto al tema de la contracultura, es decir al de una modalidad con respuestas contra lo establecido, estoy convencido que si esta no da pasos firmes hacia una cultura alternativa, lo más seguro es que sea absorbida por la cultura hegemónica, quitándole sus principales fundamentos, dejando solamente en pié una caricatura inofensiva.
Esto no implica una mirada escéptica acerca del rock, sino principalmente una reflexión sobre un fenómeno que merecería mucho mayor atención, ya que si queremos que esta cultura no se pierda y que tampoco se transforme en algo indeseado, inevitablemente debemos pensar sobre ello, cosa que hoy los que manejan la cosa no quieren que hagamos, y a la que paradójicamente muchos seguidores del rock suscriben.

Tal vez haya que volver a hacer vida de topos. Tal vez el mensaje de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en cuanto al "año sabático" sea ese.
"Tu eternidad, es no despertar" nos dicen los Divididos en su tema Vida de topos. No sea cosa de despertar sólo para no laburar más.

7.14.2007

El Rock en La Plata- El nacimiento de Virus

Si bien durante los años setenta, existía una escena del rock platense, sólo la Cofradía de la Flor Solar, pudo alcanzar exceder los límites de la 32 (calle circunvalación), pero el fermento estaba listo para irrumpir en un tiempo posterior.
Me sorprendió bastante una afirmación presente en rock.com.ar donde dice que Federico Moura en su primer disco con Virus, tenía la misma edad (30) que Charly García al disolver Serú Girán. Es decir que cuando uno recién daba inicio a su carrera artística de forma profesional, el otro ya estaba consagrado. Y esto también me hizo recordar que cuando Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, editan su primer disco Gulp en 1985, sus integrantes tenían más de treinta años. Pero también vale recordar que tanto Federico Moura como Skay Beilinson y otros “redondos”, ya habían sido parte del incipiente rock platense de fines de los sesenta.

Tras volver de su viaje a Europa, Federico Moura iría a constituir una banda de tipo punk rock, llamada Las Violetas junto a los hermanos Mario y Ricardo Serra. Mientras tanto sus hermanos Julio y Marcelo Moura, junto a Enrique Mugetti, habían conformado una banda denominada Marabunta, en la cual realizaban un estilo de fusión de rock con ritmos latinos.
Estas dos bandas de City Bell se fusionarían para dar paso a “Duro” con la voz de Laura Gallegos, y en poco tiempo ya sin ella, y con Federico de vocalista iba a aparecer Virus, quienes debutarían un 11 de enero de 1981 en el Club Universal de la calle 25 entre 57 y 58. Si bien arrancaron con una base de punk rock, con influencia de The Clash, integraron lo latino y también el glam rock, new wave, dando como resultado lo que algunos críticos denominaron como la máxima expresión de la modernidad del rock argentino emergida por los años ochenta.
Al igual que los Redondos ellos plantearon sus actuaciones como un hecho no sólo auditivo sino principalmente visual. Decía Federico a la Revista Pelo: “Hay que tomar el ejemplo del cine, que es un arte muy completo: hay música, textos, actuación, color, etcétera. Cada actuación debe ser un todo.”
Alguna vez señaló Gustavo Cerati: "Eran un grupo pop con mucha cultura rock encima y al presentar otra plástica se proyectaron al futuro como nadie. Estamos hablando de uno de los mejores grupos que hubieron en Argentina".
En 1982 cuando la Guerra de Malvinas el Gobierno Militar convocó a grupos y solistas del rock nacional al "Festival de la Solidaridad Latinoamericana", Virus fue uno de los invitados que rechazó hacerse presente en tal evento. Este festival fue considerado por algunos como una cooptación del movimiento de rock por parte de los militares. La mayoría de los músicos que participaron de él lo hicieron principalmente para ayudar a los soldados presentes en las islas del Atlántico Sur.
Marcelo Moura dijo al respecto: “Estoy convencido de que el que participó creía genuinamente que lo que donaban les llegaría a los chicos que estaban allá. Nuestra decisión tuvo que ver con que tenemos un hermano desaparecido por la dictadura, por lo que estábamos bien al tanto de lo que pasaba”. Efectivamente el hermano mayor de los Moura es uno de los treinta mil argentinos desparecidos en la última dictadura militar.
Federico junto a Roberto Jacoby (letrista y escenógrafo de la banda) compondrían al respecto un tema alegórico denominado El Banquete.

7.06.2007

El Rock en La Plata- Diagonales redondas

Los habitantes de La Plata caminan por sus calles y principalmente por sus diagonales, sin saber la mayoría de las veces , que cuando estas fueron trazadas, sus artífices emplearon símbolos matemáticos enigmáticos, números con fracciones de decimal extraídos de la "geometría sagrada". Cualquier movimiento que uno haga puede llegar a dar la sensación de haber sido pensado de antemano, haber sido puesto en alguna estrategia oculta, y esto es tal vez lo sofisticado de la ciudad. Muchos intuyeron que habían sido pensados previamente y supusieron haber entrado en ese trayecto, en esas ecuaciones previas a su propia existencia, y por lo tanto soñaron con otro porvenir.

Si en verdad existe un rumbo subterráneo por debajo del sentido común imperante que no deja de ser socavado por aquel, sólo algunos alcanzaron a percatarse de ello y llevaron sus intuiciones adelante sin preocuparles demasiado si esto era totalmente comprendido o no, aunque muchas veces alcancen a conmover a muchos, cosa que no deja de ser un matiz más de cierto arte de vanguardia. Esto que voy diciendo no deja de ser parte de un espíritu jacobino, del cual fueran parte también los masónicos trazos con regla y compás, que hicieron de la ciudad de La Plata un sueño tangible, concreto y materializado.
Cuando uno piensa en la masividad que alcanzaran herederos de una cultura underground como Virus y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y principalmente en cuanto a la comprensión de las letras de estos últimos, entonadas por miles en sus presentaciones, se me torna totalmente ineludible la homologación de esto con los transeúntes de las diagonales, que van sin saber de las fracciones de decimal encriptadas en el diseño.