12.11.2007

"Black" Amaya- Un baterista legendario y actual

En los inicios de nuestro rock existieron figuras indiscutibles y talentosas como el Flaco Spinetta, Javier Martínez, Moris, Charly García o Pappo que marcaron una impronta y un sello particular, pero también estuvieron esos otros que tal vez no fueran la primera línea pero que sin ellos esto no hubiera sido lo que fue, ya que ellos marcarían la impronta y el sello colectivo del incipiente rock, no sólo por ser grandes músicos sino también por haber sido integrantes de múltiples formaciones. De esto habíamos hablado hace algún tiempo cuando nos referíamos especialmente al Ruso David Lebón, pero habría que tener en cuenta que hubieron otros como Oscar Moro, "Bocón" Frascino, "Kubero" Díaz, Rinaldo Raffanelli, entre otros, y principalmente de quien hablaremos en este artículo: el Negro "Black" Amaya, que fueron aquellos que transpiraron la camiseta del equipo, haciendo una metáfora de eso con lo que no acuerdo, y que es la futbolización del rock.

El mito dice que este porteño a los 12 años armaba sus propias baterías, y que muy pronto sería parte de muchas agrupaciones de diferentes estilos, hasta que en 1967, junto al guitarrista Héctor Starc formarían Las Piedras, una banda que haría covers de los Stones, de los cuales Black es un profundo admirador y principalmente de su batero Charlie Watts.
Cuando Jorge Álvarez lo convenció a Norberto Napolitano de armar la versión argentina de la Experience de Hendrix y que se llamó Pappo´s Blues, junto al "Carpo" estarían Lebón en bajo y Black en batería.
También fue integrante de la Pesada del rock and roll, y junto al ex batero de Diplodocum y la Cofradía, Isa Portugheis, fueron durante bastante tiempo los dos percusionistas estables de aquella legendaria banda que encabezaba Billy Bond, en el tiempo donde de las guitarras se encargaban Claudio Gabis y Kubero Díaz, el bajista era Alejandro Medina y Jorge Pinchevsky el violinista. Personalemente tuve la suerte de ver muchas veces a esta formación que en sus presentaciones, lograba meter al público en un clima realmente eufórico.
Tras la disolución de Almendra, cuando el Flaco Spinetta decidió armar su propio power trío y que llevaría por nombre Pescado Rabioso, los que lo acompañarían serían Bocón Frascino en bajo y Black en la batería. A pesar del gran talento creativo de Luis Alberto, tanto Bocón como Black tuvieron gran participación en la confección de algunos de los temas. El Monstruo en la laguna fue uno de ellos, pero en el que Black tuvo mayor incidencia fue en aquel clásico que tuvo por nombre Me gusta ese tajo.


Foto gentileza de ANAIS

Tras la separación de Pescado, Black nunca dejó de tocar, incluso durante sus años de exilio en España, donde alcanzó a compartir zapadas con grandes figuras del rock y del blues internacional.
Tras su regreso a la Argentina siempre armó sus propias bandas para presentarse en el circuito under, y entre las que se destacaron Los Robertones.
En la actualidad con su formación que tiene el nombre de Black Amaya Quinteto, se destaca la interpretación de su gran pasión el rock´n´roll pero también de mucho blues y boogie-woogie.

Web de Black
Black Amaya Quinteto