7.19.2007

Cultura rock, masividad y vida de topos.

Hablar de la masividad del rock en la Argentina no necesariamente implica un elogio de éste, es más, podría incluso representar un problema de difícil resolución y hasta un indicio de cierta decadencia.

La cultura rock en sus inicios, nació como una contracultura contrahegemónica, enarbolando banderas antisistema, entroncándose con otras vanguardias estéticas tanto literarias, como pictóricas, como filosóficas, que le dieron a este movimiento un porte sumamente autónomo y con cabeza propia. La ideología rocker tenía tanto del desencanto beatnik, como del pacifismo hippie, de la revuelta del black panther y del pop- art, sumado a las inspiraciones psicodélicas, a la literatura de ciencia ficción, a la poesía surrealista y al hiperrealismo de los bluseros.
El rock no hubiera sido lo que fue si en ese entonces no hubieran estado vigentes los grandes relatos emancipatorios que agonizaron con la irrupción de la posmodernidad y transformaron al mundo en una aldea global.
Un notable crítico como Simon Frith nos dice que: "la constitución de la música rock como una industria transnacional ha dado también lugar a la constitución de una industria musical transnacional según las leyes del rock". En este sentido el rock comienza a perder su carácter revulsivo para transformarse en una gran maquinaria de producción musical transnacional, es decir en una poderosa empresa capitalista que como tal lo que necesita antes que nada es reproducir sus ganancias. De todas formas, a pesar de esto, lo más preocupante no es tanto su carácter de empresa, sino principalmente, cual es el modelo de rocker que comienza a construir.
Con respecto al tema de la contracultura, es decir al de una modalidad con respuestas contra lo establecido, estoy convencido que si esta no da pasos firmes hacia una cultura alternativa, lo más seguro es que sea absorbida por la cultura hegemónica, quitándole sus principales fundamentos, dejando solamente en pié una caricatura inofensiva.
Esto no implica una mirada escéptica acerca del rock, sino principalmente una reflexión sobre un fenómeno que merecería mucho mayor atención, ya que si queremos que esta cultura no se pierda y que tampoco se transforme en algo indeseado, inevitablemente debemos pensar sobre ello, cosa que hoy los que manejan la cosa no quieren que hagamos, y a la que paradójicamente muchos seguidores del rock suscriben.

Tal vez haya que volver a hacer vida de topos. Tal vez el mensaje de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en cuanto al "año sabático" sea ese.
"Tu eternidad, es no despertar" nos dicen los Divididos en su tema Vida de topos. No sea cosa de despertar sólo para no laburar más.

7.14.2007

El Rock en La Plata- El nacimiento de Virus

Si bien durante los años setenta, existía una escena del rock platense, sólo la Cofradía de la Flor Solar, pudo alcanzar exceder los límites de la 32 (calle circunvalación), pero el fermento estaba listo para irrumpir en un tiempo posterior.
Me sorprendió bastante una afirmación presente en rock.com.ar donde dice que Federico Moura en su primer disco con Virus, tenía la misma edad (30) que Charly García al disolver Serú Girán. Es decir que cuando uno recién daba inicio a su carrera artística de forma profesional, el otro ya estaba consagrado. Y esto también me hizo recordar que cuando Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, editan su primer disco Gulp en 1985, sus integrantes tenían más de treinta años. Pero también vale recordar que tanto Federico Moura como Skay Beilinson y otros “redondos”, ya habían sido parte del incipiente rock platense de fines de los sesenta.

Tras volver de su viaje a Europa, Federico Moura iría a constituir una banda de tipo punk rock, llamada Las Violetas junto a los hermanos Mario y Ricardo Serra. Mientras tanto sus hermanos Julio y Marcelo Moura, junto a Enrique Mugetti, habían conformado una banda denominada Marabunta, en la cual realizaban un estilo de fusión de rock con ritmos latinos.
Estas dos bandas de City Bell se fusionarían para dar paso a “Duro” con la voz de Laura Gallegos, y en poco tiempo ya sin ella, y con Federico de vocalista iba a aparecer Virus, quienes debutarían un 11 de enero de 1981 en el Club Universal de la calle 25 entre 57 y 58. Si bien arrancaron con una base de punk rock, con influencia de The Clash, integraron lo latino y también el glam rock, new wave, dando como resultado lo que algunos críticos denominaron como la máxima expresión de la modernidad del rock argentino emergida por los años ochenta.
Al igual que los Redondos ellos plantearon sus actuaciones como un hecho no sólo auditivo sino principalmente visual. Decía Federico a la Revista Pelo: “Hay que tomar el ejemplo del cine, que es un arte muy completo: hay música, textos, actuación, color, etcétera. Cada actuación debe ser un todo.”
Alguna vez señaló Gustavo Cerati: "Eran un grupo pop con mucha cultura rock encima y al presentar otra plástica se proyectaron al futuro como nadie. Estamos hablando de uno de los mejores grupos que hubieron en Argentina".
En 1982 cuando la Guerra de Malvinas el Gobierno Militar convocó a grupos y solistas del rock nacional al "Festival de la Solidaridad Latinoamericana", Virus fue uno de los invitados que rechazó hacerse presente en tal evento. Este festival fue considerado por algunos como una cooptación del movimiento de rock por parte de los militares. La mayoría de los músicos que participaron de él lo hicieron principalmente para ayudar a los soldados presentes en las islas del Atlántico Sur.
Marcelo Moura dijo al respecto: “Estoy convencido de que el que participó creía genuinamente que lo que donaban les llegaría a los chicos que estaban allá. Nuestra decisión tuvo que ver con que tenemos un hermano desaparecido por la dictadura, por lo que estábamos bien al tanto de lo que pasaba”. Efectivamente el hermano mayor de los Moura es uno de los treinta mil argentinos desparecidos en la última dictadura militar.
Federico junto a Roberto Jacoby (letrista y escenógrafo de la banda) compondrían al respecto un tema alegórico denominado El Banquete.

7.06.2007

El Rock en La Plata- Diagonales redondas

Los habitantes de La Plata caminan por sus calles y principalmente por sus diagonales, sin saber la mayoría de las veces , que cuando estas fueron trazadas, sus artífices emplearon símbolos matemáticos enigmáticos, números con fracciones de decimal extraídos de la "geometría sagrada". Cualquier movimiento que uno haga puede llegar a dar la sensación de haber sido pensado de antemano, haber sido puesto en alguna estrategia oculta, y esto es tal vez lo sofisticado de la ciudad. Muchos intuyeron que habían sido pensados previamente y supusieron haber entrado en ese trayecto, en esas ecuaciones previas a su propia existencia, y por lo tanto soñaron con otro porvenir.

Si en verdad existe un rumbo subterráneo por debajo del sentido común imperante que no deja de ser socavado por aquel, sólo algunos alcanzaron a percatarse de ello y llevaron sus intuiciones adelante sin preocuparles demasiado si esto era totalmente comprendido o no, aunque muchas veces alcancen a conmover a muchos, cosa que no deja de ser un matiz más de cierto arte de vanguardia. Esto que voy diciendo no deja de ser parte de un espíritu jacobino, del cual fueran parte también los masónicos trazos con regla y compás, que hicieron de la ciudad de La Plata un sueño tangible, concreto y materializado.
Cuando uno piensa en la masividad que alcanzaran herederos de una cultura underground como Virus y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, y principalmente en cuanto a la comprensión de las letras de estos últimos, entonadas por miles en sus presentaciones, se me torna totalmente ineludible la homologación de esto con los transeúntes de las diagonales, que van sin saber de las fracciones de decimal encriptadas en el diseño.

6.26.2007

El Rock en La Plata- Luis María Canosa

Si la historia de Luis María Canosa fuera conocida más allá del folklore ricotero, sería muy posible que este músico se hubiese convertido en otro mito de nuestro rock, tal vez comparable al de Tanguito. Esto indica por un lado que la historia del rock platense hasta ahora sólo fue abordada a partir de las historiografías que hablan de los Redondos casi exclusivamente, y por otro lado que los efectos de la masificación del rock contra lo que pareciera, le fue haciendo perder su carácter global para circunscribirse a aspectos particulares del género.


La pregunta de los seguidores de Patricio Rey surgió a partir de la letra del tema Toxi Taxi, presentada en el álbum La Mosca y la Sopa del año 1991 (FOTO), cuando se hablaba de:

“Un sueño con Luis María/ muerto cuando me decía:/ "Cada día veo menos/ cada día veo menos,/ cada día veo menos, creo, menos mal".”

En un apartado anterior habíamos hablado de la banda platense Dulcemembriyo, que había estado integrada por Federico Moura entre otros, y decíamos que su vocalista y guitarrista había sido Luis María Canosa, quien fuera amigo del Indio Solari por aquella época, habiendo escrito este último, algunos poemas para ser musicalizados por Dulce. El Indio lo recuerda como "un chico rubio, angelical, de facciones muy delicadas y pelo largo".
Luis María junto a Federico Moura y Fernando Bustillo, partirían hacia Europa en 1972, regresando él en 1975 tras habersele agravado su adicción a las drogas, siendo internado en una clínica psiquiatríca donde recibiera muchos electroshocks, muchos más de la cuenta, agravándolo aún más.

En uno de los primeros “Lozanazos” de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Canosa iría a intervenir como guitarrista, y tras ello la mayoría le perdería el rastro. Para ese entonces había pasado a hacer un trabajo como solista muy inclinado al estilo de Neil Young.

Largo tiempo después se pudo saber que había formado pareja con una chica llamada Claudia y que ellos dos vivirían en Buenos Aires, hasta caer presos. Luis iría a parar a la cárcel de Villa Devoto, y tras el denominado Motín de los colchones realizado por los presos en 1978, donde la guardia reprimiera brutalmente, él iba a caer muerto. Luis María y Claudia habían sido encarcelados por portación de marihuana, pero no fueron más que chivos expiatorios para dejar libres a narcotraficantes a los cuales se suponía desbaratar, llevándoselos a ellos. Otra vez la injusta locura de la justicia, para ese entonces encarnada por los militares en el poder.

“Te tenemos allí/ abandonado allí/ preso como un animal/ (como un animal feroz)/ así las cosas, la fiera más fiera/ ¿dónde está?”

El Indio Solari lo volverá a recordar en el tema Pabellón Séptimo de su álbum como solista.

6.21.2007

Sobre los mitos del rock- Una reflexión.

Esta reflexión es en gran medida un resultado de algunas conversaciones que llevamos adelante con mi amigo Miguel Ángel Alejandro García (Jinetes en la Tormenta), y es por esta misma razón que él también es parte de esta conclusión.
Imbuidos de ese halo místico del rock originario, uno no deja de preguntarse no solamente por aquel pasado, sino principalmente por su presente y sus perspectivas.

Hoy pareciera un sitio común hablar de los grandes mitos del rocanroll, y si bien es válido para construir un marco referencial propio, esto debiera al menos exigir una problematización de las ideas con las cuales se lo analiza.
Un mito por definición es un relato casi siempre oral, que si bien se ubica en el pasado, se extiende en el tiempo de forma aparentemente atemporal. En el mito el “ser”, es, fue y será. Los personajes del mito son principalmente entes sobrenaturales (dioses, semidioses o monstruos) o seres extraordinarios (héroes).
Si bien el relato mítico es una estructura de ficción, todos lo consideran como una verdad en sí misma, y a su vez esta estructura va a ser apoyatura de nuevos relatos que formarán la creencia colectiva.
El mito es a su vez una necesidad de dar cuenta del origen de algo, pero en este sentido es opuesto al nacimiento de dicho fenómeno a partir de una ruptura con lo dado. Si bien el rock tiene elementos heredados de la cultura afroamericana y principalmente del blues, su surgimiento implicó una verdadera ruptura con la cultura establecida. En este sentido expuesto hablar de los rockeros originarios como seres mitológicos es casi una paradoja con las ideas que el rock mismo nos vino a traer como novedad.
A los John Lennon, Jimi Hendrix, Brian Jones, Jim Morrison o Syd Barret para dar algunos ejemplos solamente, hay que verlos principalmente en su misma e inexorable humanidad, para entender de que se trató aquel tiempo maravilloso y mágico de este género musical y cultural, ya que verlos desde otro ángulo es caer en una falacia que contradice de forma notoria su espíritu contestatario y antisistémico.
De todas formas uno ve que hay mitos vivientes que se mantienen en el tiempo dando la sensación de que para seguir siéndolo, debieran estar actualizándose permanentemente para no caer en el olvido ni en el ridículo, tal el caso de los Stones o Eric Clapton, por decir dos ejemplos solamente. Pero esto hace pensar también que si lo logran hacer es porque ellos mismos se ven como humanos y no como semidioses.
Siempre recuerdo una frase del filósofo francés Jean Baudrillard que decía que los verdaderos teólogos y los papas, eran los que no creían en Dios y por esta misma razón podían poner en acto la ilusión de la fe, entre la mayoría creyente.

6.14.2007

El Rock en La Plata- El Arte platense de ruptura

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Cualquier manifestación cultural nunca es un hecho aislado y autónomo, sino el resultado de múltiples variantes, propias a circunstancias sociales e ideológicas de un tiempo determinado, y son ellas quienes en un entramado complejo, le brindan la materia prima para su producción misma.
Cuando hablamos del surgimiento del rock en La Plata a partir de los años sesenta, con características propias y con un alto contenido psicodélico y también contestatario, es imposible no asociarlo a algunas expresiones artísticas de vanguardia no directamente ligadas, pero si unidas por un espíritu común.
En 1961 el mítico esteta Edgardo Vigo (1928- 1997) funda “Diagonal Cero”, una publicación para el intercambio permanente con el movimiento internacional de arte por correo. Vigo fue un verdadero adelantado en las nuevas tendencias que recorrían el mundo. En 1965 va a presentar dos obras que causarían escándalo entre los platenses más conservadores: El Palanganómetro Mecedor para Críticos de Arte (FOTO) y La Bi- Tri- Cicleta Ingenua.
Página de Edgardo Vigo


En MI VIDA EN ARTE CORREO - LOS ARTISTAS INVISIBLES O LA RED SIN PESCADOR, Graciela Gutiérrez Marx otro exponente de aquella época decía:

“Soy de los 60`s, estudié siempre en Bellas Artes (Universidad Nacional de La Plata) desde el bachillerato hasta la Facultad. Nos llamaron "los patitos feos", pichones de cisne, que entre la manada de patos, asistimos al nacimiento del rock & roll, leímos - entre los 16 y 20 años- a Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Cortázar, Neruda y el Popol Vuh.
Descubrimos lo inconmensurable en las películas de Federico Fellini, lo inefable en Bergman, y en las oscuridades de los abismos generacionales fuimos contenidos por Antonioni y la nouvelle vague. Para nosotros, todavía era París el centro del arte y todos queríamos ir. En 1962 nació en La Plata el Grupo SI, una ventana de apertura a la experimentación independiente, que en Bellas Artes no tenía cabida, a pesar de la inclusión de algunos artistas-profesores, formados en la Europa de los años 50, que quebraron los principios academicistas, casi neoclásicos y bastante románticos, que postulaban la idea de genio e inspiración. La estética de Benedetto Crocce llegaba a su final con la formación hegeliana, fenomenológica y semiótica, gracias a la que accedimos a nuevos planos de conciencia posible, desde la cátedra de Filosofía y Estética comandada por Manuel López Blanco ( nuestro subcomandante Marcos de ese entonces) de quien tuve el privilegio de ser alumna y ayudante durante largos 7 años de un aprendizaje excepcional.”


Carlos Pacheco y Lido Iacopetti fueron por entonces algunos de los tantos que vanguardizaron al movimiento estético de aquel tiempo y vale señalar que muchos de ellos al igual que los integrantes de Diplodocum, Red & Brown también se darían cita en el epicentro porteño del Pop- Art: el Instituto Di Tella.

Muchos de los habitantes de esta región alcanzamos a conocer a este movimiento más por haber sido alumnos de ellos en el Colegio Nacional en materias como Historia del Arte, que por la difusión que hubieran merecido, y es así que un Edgardo Vigo ya fallecido hace casi 10 años aún no tenga un reconocimiento largamente merecido.

A fines de los ochenta va a aparecer un grupo en el que uno debiera concentrar bastante la atención y que es el Grupo Escombros “Artistas de los que queda” quienes se autoreferencian en una expresión como había sido “Diagonal Cero”, y que en trabajos sucesivos fundamentalmente en sitios no asignados al arte vinieron desarrollando sus tareas. Es que principalmente todo este movimiento estético platense siempre fue haciendo hincapié en realizar la labor creativa en lugares no convencionales, casi como un sacar al arte del museo.

Página de Escombros

Es seguro que todo esto que está escrito sea muy insuficiente y tal vez queden obviados muchos exponentes de toda esta movida, pero la intención es solamente utilizar esto como un disparador, y a su vez mostrar los vasos comunicantes con el movimiento rockero.

6.10.2007

José Luis Fernández en El Condado

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Espectacular va a ser la presentación de este legendario bajista que fuera parte nada menos que de aquella banda de rock sinfónico que se llamó La Máquina de hacer pájaros. Todo pero todo hace suponer que otro de los integrantes de aquella mítica agrupación también se hará presente en el escenario, como invitado especial. Estará Charly García nomás?

Presentación de REDD

Cumpliendo sus 30 años REDD volvió a presentarse nuevamente en el viejo y coqueto Teatro Santa María de la calle Montevideo casi Córdoba, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


Ya desde la prueba de sonido todo indicaba que la legendaria banda iba a sonar (valga la redundancia) muy pero muy bien.
La música de REDD arrancó con Tristes Noticias del Imperio, y continuó con los grandes clásicos de la banda. La guitarra de Luis Albornoz, el bajo y la voz del maestro Esteban Cerioni, la voz de Carlos Garofalo, y las baterías de Alejandro Ferrera y Marco Tulio Pusineri se prestaron a la rotación y nos sorprendió bastante la interpretación del tema Kamala mediante la guitarra acústica de Albornoz y el sitar ejecutado por Garofalo. Luego ingresaría Juan Pollo Raffo en los teclados y luego de algunos temas subiría al escenario uno de los invitados, el guitarrista Jorge Minissale. Otra sorpresa fue cuando Cerioni nos decía que tanto él como Albornoz se retiraban para dar lugar a Trigémino. Vale destacar que esta otra legendaria banda del rock sinfónico argentino estaba integrada por Minissale en guitarra, Raffo en teclados, Garofalo en bajo y voz, y Pusineri en batería. Pollo Raffo nos decía que esto coincidía con los 28 años de la banda. Otro invitado de lujo fue el guitarrista Osvaldo Favrot quien interpretaría junto a REDD el tema de su banda Espíritu, llamado Soy la noche.


Por momentos y principalmente cuando estuvieron todos juntos sobre el escenario, lograron un sonido realmente incomparable que fue muy bien acogido por la audiencia, entre los que se encontraban entre otros los músicos Rodolfo García (ex Almendra y Aquelarre), Osvaldo “Bocón” Frascino (ex Pescado Rabioso) y Eduardo Frezza (ex El Reloj), estos dos últimos hoy integrantes de la banda Engranaje, y periodistas como Miguel Grinberg, Claudio Kleinman y Gustavo Bolasini (El retorno del gigante).
El público pidió más y REDD volvió al escenario para interpretar el tema El asesino sentimental para concluir con este aniversario ya adentrada la noche porteña.
Esperamos que todo esto se vuelva a repetir.
Las fotos son gentileza de Lautaro Aleda "El Beatnick"

5.30.2007

Aeroblus- El sonido del power trío.

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Cuando en 1974 el guitarrista Pappo viajó a Inglaterra, tras una de las disoluciones de Pappo´s Blues, trabajó en Londres hasta de lavacopas, llegando a regentear un sótano muy propicio para el ensayo de bandas, y ahí fue testigo de la formación de Motörhead, de los cuales se hizo muy amigo e incluso pudo haber sido parte de ellos si no hubiera decidido regresar. En Londres conoció también a Michel Peyronel, UFO y los Heavy Metal Kids adentrándose bastante en el emergente rock metálico, descendiente directo del hard rock de Led Zeppelín y Deep Purple.
Al mismo tiempo Alejandro Medina, el ex bajista de Manal y La Pesada del rock había decidido emigrar hacia Brasil, donde estaba viviendo ya su ex compañero, el guitarrista Claudio Gabis. Allí sobrevivió tocando en varios lugares donde conoció al baterista Junior Castelho.
Al regreso de Pappo, Medina lo invitó a Sao Paulo a tocar con él, dando origen a Aeroblus, conformado por ambos y el ya mencionado baterista brasileño.
Este trío nace en 1976 constituyéndose en tal vez la más grande expresión de power trío que haya dado el rock del sur. En 1977 se presentarían en Buenos Aires en el Teatro Coliseo, y no descartaban una presentación en Inglaterra donde se sumaría el vocalista Rob del grupo Stalder. Pero para esa época en la Argentina, ya instalada la dictadura militar, la música que se iba imponiendo era la música disco, y las cosas para los rockeros se habían vuelto bastante difíciles, es por esto que la única placa que el trío alcanzaría a editar pasaría en esos momentos casi sin pena ni gloria, a pesar de la calidad de la misma, tal vez hoy más valorada que entonces habiendo ya pasado treinta años.

5.29.2007

El Rock en La Plata- De los buñuelos de ricota y de Patricio Rey

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Si bien el diseño diagonal de la ciudad La Plata había sido realizado por una elite de poder para ese entonces vanguardista y progresista, habiendo pasado ochenta años de ello, la elite gobernante argentina había perdido casi por completo aquel carácter, y ese diseño de alguna forma emparentado con el panóptico de Bentham fue una de las tantas características que hiciera de esta ciudad un dispositivo de control con muchos elementos contrainsurgentes. A pesar de todo fue un escenario donde se expresaría con bastante fuerza la revuelta social y cultural, y de donde desaparecerían cinco mil de los treinta mil caídos por la represión genocida ejercida por la dictadura militar argentina(1976-1983), todo esto en el marco de La Plata y las ciudades obreras y aledañas de Berisso y Ensenada.


Recordemos que para el año 1972 la comunidad de la Cofradía había sido dispersada, de igual forma que otra nueva comunidad que tuvo el nombre de la Casa de la Luna, creada por la Negra Poli Castro, Skay y Guillermo Beilinson entre otros. Ellos partirían a las sierras de Tandil, para un tiempo después regresar hacia Tolosa en las inmediaciones de La Plata para establecer la comunidad, donde emprenderían talleres artesanales, entre ellos el del Mono Cohen “Rocambole”.
Algunos años antes, el “Indio” Carlos Solari, también se iría de La Plata para administrar un pequeño hotel en Valeria del Mar donde conocería a Rocambole y Néstor Paúl (de la Cofradía)en una guitarreada, para luego realizar dos guiones de películas junto a Guillermo Beilinson, que en el año 1973 le iría a presentar a su hermano Skay. La leyenda dice que cuando ellos se encontaron era como haberse reencontrado de varias reencarnaciones de donde se conocían a la perfección, dando unos años después, el nacimiento de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Cuando esta banda nace, el “Doce”, cocinero del grupo repartía entre los espectadores, buñuelos de ricota de forma redondeada, y de ahí el nombre, pero lo más enigmático representó siempre el nombre de Patricio Rey, una figura casi mitológica que no iba a ser ninguno de los integrantes de la banda. Algunos argumentaban que una chica de nombre Patricia Rey le había pasado la receta de los buñuelos al Doce, pero esto nunca se pudo confirmar. Lo cierto es que Patricio Rey sería algo así como lo que le pusiera orden a los desordenados redonditos.
La consigna de esta banda fue “divertirse” pero no como lo plantea el sistema sino como una búsqueda de luz en la oscuridad represiva de la sociedad de entonces, y vale recordar que los Redondos hacen su aparición en los momentos más difíciles para comulgar contra lo establecido. En sus primeras actuaciones no era solamente rock´n´roll sino también y principalmente actuación, sátira. Este perfil ricotero se mantendría por algunos años más y aún se mantendría ese atuendo subterráneo que le dio nacimiento y que los mantuvo siempre independientes del circuito comercial de la música. Lo que va a cambiar en años posteriores es esa llegada masiva que ellos aún hoy no saben responder por que causas se dio, pero es válido afirmar que a pesar de eso ellos mantendrían siempre ese perfil de la contracultura.
En artículos posteriores volveremos sobre ellos ya en su época de mayor popularidad.

5.25.2007

El Rock en La Plata- La Cofradía de la Flor Solar


Tras haber ganado el centro de estudiantes de la entonces Escuela Superior de Bellas Artes (hoy Facultad), aquel grupo de tendencia anarcoide comenzaría a ser perseguido por las autoridades del establecimiento, que habían sido puestas a partir del golpe militar de 1966. Ante esta situación ellos decidieron abandonar los estudios y tomar una casa vieja para establecer una comunidad de artistas y artesanos de tipo hippie. Muchos de sus integrantes eran provenientes del interior del país, de Entre Ríos, Corrientes, sobre todo, aunque también hubo unos cuantos platenses y de otros lugares.
Si bien algunos de ellos irían a conformar la banda de rock que llevaría el mismo nombre, la Cofradía fue principalmente una comunidad, que para ese entonces intentarían unir la vida a un concepto estético imbuido de una ética que propiciaba otro tipo de relación entre humanos, como forma de cambiar el mundo.
“La Cofradía aspiró a ser una sentencia sobre su época y pocas veces los idearios filosóficos o políticos que negaban los conceptos establecidos sobre moral y costumbres que postulaban la utopía, han sido expresados con tanto fervor. Como una suerte de alucinados-iluminados de su época los Cofrades intuyeron que el imperativo autocrático del sistema requeriría de nuevas tecnologías y burocracias visuales de vigilancia para conducir a la tropa dominada a sus diferentes estadios de dominación.La Cofradía intentó el escape desde la estética como alternativa de vida, proponiendo ampliar el rango de la percepción conceptual, revisando la moral en general, las costumbres y registrando las hipocresías de la sociedad-show. Inaceptando la falsa vida (vivida por vías indirectas), criticó la metafísica banal que concede a los recursos tecnológicos la posibilidad de ampliar absolutamente las posibilidades comunicativas del género humano y más bien exaltó la experiencia vivida directamente, la actividad conversacional, la reunificación comunitaria como movimiento inventivo en sí mismo y la actividad artesanal solidaria. Reflexionó a favor de la experiencia:Lo real y verificable, no puede ser representado ni interpretado sino tomando conciencia del simulacro.”
FUENTE La Cofradía de la Flor Solar
La formación estrictamente musical estaba constituida por Kubero Díaz, Morcy Requena, Manija Paz, Néstor Paúl y más adelante el violinista Jorge Pinchevsky, Quique Gornatti, y los ex integrantes de Diplodocum, Red & Brown.
Ellos actuarían en el primer B.A.ROCK de 1970, festival de la música progresiva nacional organizado por la Revista Pelo, y en 1971 grabarían bajo la producción de Billy Bond, su disco larga duración para el sello Microfón. La música de la Cofradía fue principalmente rock psicodélico con letras de alto vuelo poético. De esta comunidad surgirían otros grupos como Sol (integrado por Gornatti e Isa Portugheis), así como las bases del futuro y mítico Patricio Rey. Tras su disolución como banda la mayoría de ellos irían a formar parte de la Pesada del rock de Billy Bond. Para esa época Kubero y Pinchevsky grabarían sus respectivos álbums acompañados por la Pesada.
A partir de 1972 el acoso de la policía hacia los cofrades se hizo casi insostenible y terminaron dispersándose. Con la vuelta de la democracia en el 73 tuvieron algún respiro pero ya en el año 1975 cuando se avecinaba un nuevo golpe militar, la mayoría de ellos se exilió en Europa.

5.24.2007

El Rock en La Plata- Dulcemembriyo



En el primer apartado sobre el rock platense, habíamos hablado que para ese entonces en esta ciudad, excluyendo al caso paradigmático de La Cofradía de la Flor Solar, se imponía un estilo que aún no se decidía plenamente por cantar en castellano, incluido Diplodocum, Red & Brown.
Hacia 1967 iba a aparecer una banda integrada por algunos estudiantes del Colegio Nacional que tomaría el nombre de Dulcemembriyo. Estaba integrada por Federico Moura (FOTO) en bajo y coros, Luis María Canosa como vocalista, Daniel Sbarra, Pinfo Garriga y Diego Rodríguez. Algunos especialistas, sostienen que esta banda debido a la presencia de Moura y Sbarra, se convirtiría en el antecedente directo de la agrupación que en los ochenta se iría a llamar Virus.
Dulce realizaba covers de los Who, los Stones, Steppenwolf y Black Sabath, además de la irónica versión de un tema de Palito Ortega, figura emblemática de la música complaciente de entonces, como también algunas composiciones propias de las cuales algunas letras fueran escritas por Carlos “Indio” Solari, futuro cantante de los Redondos.
Ellos se presentarían en 1969 en un concurso realizado por la Revista Pinap, con escasa suerte, y tras una gira por Bolivia en 1972 se disuelven y cada uno de ellos emigraría al exterior. En el caso de Federico, para ese entonces estudiante de Arquitectura, su destino fue partir como hippie en barco hacia Londres.

El Rock en La Plata- Diplodocum, Red & Brown


Con apenas 124 años de vida La Plata es una de las pocas ciudades del mundo que fueron diseñadas antes de construirse. Situada a 60 Km al SE de Buenos Aires y con puerto en el Río de la Plata, esta ciudad si fue prevista de antemano para ser la capital de la Provincia de Bs. As., estoy convencido que la extrema cercanía con respecto a la Capital Federal no es para nada ociosa. Si uno indaga un poco sobre su diseño y sus perspectivas a partir de su fundación, puede enseguida constatar que había un gran arsenal de ideas puestas en su construcción por parte de la elite porteña, de la cual la mayoría eran miembros de distintas logias masónicas. Esta minuciosa planificación la convirtió en una de las ciudades, tal vez, más sofisticadas del mundo, y mucho más cuando además de capital administrativa se convertiría en una ciudad fundamentalmente universitaria. Toda esta introducción tal vez escasa, es un poco para entender cual sería el rock que allá por fines de los sesenta iría a emerger en la ciudad de las diagonales.
Tras haber pasado los años 67/ 68 en Europa, los hermanos Eduardo “Skay” (FOTO), Guillermo y Daniel Beilinson regresaban a la ciudad de La Plata. Hijos de una familia económicamente acomodada de la ciudad, los jóvenes Beilinson habían pasado por París habiendo sido parte de algunas revueltas en el Barrio Latino, propias a la efervescencia del Mayo francés. Luego fueron a Londres donde conocieron bastante de la movida psicodélica, habiendo tenido el privilegio de ver nada menos que a Jimi Hendrix en vivo, regresando a la Argentina con una cantidad de discos inconseguibles por estos lados, y un amplificador Marshall, que para ese entonces consistía en un verdadero lujo, pero fundamentalmente con una gran cantidad de ideas para llevar adelante.
A la vuelta conformarían la banda Diplodocum, Red & Brown, de la cual fueran parte además de Skay (en bajo) y Guillermo (en voz), el Topo D´aloisio en guitarra, Bernardo Rubaja en teclados e Isa Portugheis en batería. La música que iría a realizar esta banda iba a ser estrictamente psicodélica, con gran cantidad de elementos audiovisuales, y vale destacar que ellos serían asiduos concurrentes al Instituto Di Tella, que sería para ese entonces el epicentro porteño de toda la movida psicodélica, el happening y el Pop- Art. Por aquellas épocas los Diplodocum aún compondrían temas con letras en inglés, habiendo alcanzado a grabar un disco simple con los temas Blues del hombre de la cara azul, y Blind Sex.
Para el año 1969 ellos se iban a encontrar en el viejo Teatro Opera de la calle 58 entre 11 y 12, con la otra expresión local de vanguardia, que fue nada menos que la Cofradía de la Flor Solar, de la cual nos vamos a encargar en un próximo apartado.
Vale recordar también que Skay Beilinson en esa noche del Opera iría a conocer a Poli Castro, futura manager de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota y al Mono Cohen, Rocambole, artista plástico destacado (actual vicedecano de la Facultad de Bellas Artes), ambos integrantes de la comunidad hippie de la Cofradía.
En otro apartado en donde hablaremos de los “Redondos” banda de la cual Skay sería su guitarrista, intentaremos darle una nueva vuelta de tuerca a la primera aproximación del pasaje del rock argentino de lo underground a lo masivo, ya que tal vez en este caso particular ese pasaje sea de lo más significativo ya que la banda que en el año 2000 completaría tres estadios de River Plate, a full, tenía su origen preciso en aquella escena subterránea de La Plata de finales de los sesenta.

5.16.2007

De lo underground al fenómeno de masas- 1ra Aproximación

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Una de las preocupaciones principales que me gustaría elucidar en este blog son las principales causas por las cuales el rock argentino logró en determinado momento de su desarrollo alcanzar niveles masivos de convocatoria y a su vez que repercusiones trajeron estas sobre su producción misma.
Cuando un fenómeno se torna masivo y a su vez perdurable en el tiempo esto es un indicador efectivo de que se ha producido una integración cultural relativamente sólida y donde una cultura anterior que ya era proclive a cierta subversión misma de su naturaleza ante un factor externo delimitado, en este caso el rock, pudo engendrar algo completamente nuevo conservando subvertidas sus propias raíces. Este mecanismo es diferente e incluso opuesto a lo que podríamos denominar asimilación cultural que no es más que un mero efecto imitativo de determinadas modas exógenas, y que por el tiempo transcurrido podemos saber que no es el caso del rock argentino.
Vamos diciendo entonces que si el rock´n´roll en la Argentina se constituyó en un gran movimiento cultural que ya lleva más de cuarenta años es porqué se asentó en rasgos culturales propios de la argentinidad misma.
Es necesario o tal vez imprescindible señalar que este movimiento artístico nunca estuvo al margen de las contingencias propias de las coyunturas sociopolíticas, y que a su vez estas situaciones en algunos casos fueron decisivas para meter la impronta de su desarrollo. El nacimiento se produjo de manera totalmente subterránea en una época donde se iba generando en la sociedad un cierto fermento que eclosionaría en 1969 con grandes estallidos urbanos como el Cordobazo y que abrirían cierto paso a una salida de la dictadura de entonces. Con la vuelta de la democracia en 1973 el incipiente movimiento también fue adquiriendo cierto nivel de relativa masividad aunque hubieran por entonces efectos represivos sobre él. La banda Aquelarre compuso un tema que se llamó Violencia en el parque alusivo a esto. Para el año 1975 cuando todo indicaba que se aproximaba un nuevo golpe de estado, muchos músicos emigraron del país debido a persecuciones que venían sufriendo, y cuando en 1976 se instaló nuevamente la dictadura militar, los rockeros comenzaron un nuevo trayecto mucho más under, pero constituyendo para ese entonces junto a las Madres de Plaza de Mayo lo más destacado de la resistencia antidictatorial, ya que la mayoría de las organizaciones sindicales combativas y guerrilleras habían sido casi diezmadas o recluidas en el exilio.
La paradoja militar fue que cuando el General Galtieri, presidente de facto en 1982 declaró la Guerra de las Malvinas, prohibiendo pasar por las radios música en inglés, creó una situación propicia para la difusión del rock cantado en castellano, y con la reapertura democrática de 1983 nos iríamos a encontrar con un movimiento numeroso.
En capítulos sucesivos seguiré ahondando sobre este tema teniendo en cuenta que la primer banda que expresaría este pasaje fue fundamentalmente Serú Girán, pero son de interés especial los casos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Riff, Virus, Soda Stereo y Sumo.

5.09.2007

REDD

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En otros capítulos de esta historia habíamos hablado de la capitales del rock argentino, mencionado principalmente a Buenos Aires, La Plata y Rosario, pero cabe destacar que hubo ejemplos que estuvieron a la altura deseada pero que muchas veces no alcanzaron la trascendencia merecida.
Un ejemplo elocuente fue el grupo tucumano La pequeña banda de Tricupa que participara en el III Festival Nacional B. A. Rock de la música progresiva argentina del año 1971, como banda del interior del país. Lamentablemente de esta banda no quedaron registros grabados.
Algunos de sus integrantes como el guitarrista Luis Albornoz irían a formar en 1977 junto al bajista Esteban Cerioni la banda REDD, una experiencia singular del rock sinfónico nacional. Según Albornoz REDD estuvo inspirada ideológicamente en King Crimson, y en la organización de las mejores bandas del planeta, en cuanto a su logística.
Habiendo transcurrido treinta años y tras algunos reagrupes, REDD vuelve al escenario para mostrarnos todo su arsenal musical, con un estilo realmente incomparable. La banda está actualmente formada por los mencionados Cerioni y Albornoz, más Juan "Pollo" Raffo, Carlos Garófalo, Marco Tulio Pusineri y Alejandro Ferrera.
La cita es el sábado 9 de junio en el Teatro Santa María, Montevideo 842 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

4.06.2007

Jinetes en la Tormenta

Tras un muy breve paréntesis vuelven los Jinetes al ruedo.

Con la conducción de Miguel Ángel Alejandro García y Claudio Valdata irá a partir del 14 de abril, todos los sábados, desde las 24.00 a las 06.00 hs.
En la producción Lautaro "El beatnick"
Corresponsalías permanentes
Mariano Mari (Mendoza)
Osvaldo Drozd (La Plata)

Con todo el rock´n´roll del planeta por AM 1530 ECO Porteña.
Cadena Eco

Mucha suerte en el emprendimiento!!!

1.28.2007

Los tecladistas del rock


Leyendo en El Ciudadano de Rosario me encontré con una nota al tecladista Claudio Cardone, donde decía que el tecladista de rock está en extinción, ya que hoy ese sonido es sustituido muchas veces por los samplers y los secuenciadores. Sin entrar en un debate sobre el fin de esta función, creo que es válido reflexionar sobre el rol que jugaron los teclados en los orígenes de nuestro rock.
Revisando un poco el listado de nuestras primeras bandas, y también de las bandas inglesas o estadounidenses uno podría deducir que si bien los teclados cumplieron un rol muy importante especialmente en el rock sinfónico y progresivo, esta función no resulta del todo obvia para la formación clásica de un grupo de rock, y que muchas bandas utilizaban el teclado sin tener un integrante dedicado exclusivamente a ello, o en todo caso convocando a un libre como Billy Preston o Leon Russell.
En los finales de los sesenta e inicio de los setenta, el órgano era casi insustituible en las bandas de música beat de tipo complaciente o comercial, y era este instrumento el principal exponente en cuanto presencia melódica, pero si rastreamos en nuestras primeras bandas de rock esto no era así, salvo la excepción de Los Gatos que contaban con el talento de Ciro Fogliatta. Es interesante hacer notar que el organista de música complaciente tocaba parado, a diferencia del rockero que lo hacía sentado como cualquier pianista, que por otro lado sería absurdo verlo tocar sin sentarse.
En el rock inglés y estadounidense comenzaban a aparecer algunas bandas que irían acoplando este instrumento, dando gran privilegio a los sintetizadores, como Emerson, Lake & Palmer con Keith Emerson, Deep Purple con Jon Lord, Pink Floyd con Richard Wright, Yes con Rick Wakeman, Genesis con Tony Banks, entre muchos otros, se sumarían a los que ya hacía más tiempo venían en esa función como Steve Winwood de Traffic o Ray Manzarek de los Doors.
Al ya nombrado Ciro, se añadirían en la lista de tecladistas de nuestro rock los nombres de Carlos Cutaia y Hugo González Neyra. El primero fue parte de “El Huevo” junto a Miguel Abuelo y Pomo, y en 1972 parte de Pescado Rabioso junto a Spinetta, David Lebón y Black Amaya. El segundo, de formación blusera, sería parte de Aquelarre junto a Emilio del Guercio, Rodolfo García y Héctor Starc.
En 1976 se va a conformar un proyecto bastante singular que va a tener el nombre de La Máquina de Hacer Pájaros. Este va a surgir por iniciativa de Charly García, bajo una influencia bastante importante del sinfonismo que en Inglaterra, venía de la mano de Genesis. En esta banda van a tocar dos tecladistas simultáneamente, Charly y el ya mencionado Cutaia.
También es de destacar bandas como Espíritu, que contaba con Claudio Fedel, David Lebón y Angel Mahler, Ave Rock con Osvaldo Caló, Crucis con Aníbal Kerpel y El Reloj con Luis Valenti.

1.15.2007

David Lebón, un insustituible.



Cuando me puse a pensar como seguía esta historia, no lo tenía muy claro. Pero revisando material, y navegando por sitios afines, ya no me quedaron ningunas dudas al respecto.
Como en el fútbol, están esos jugadores que a veces pasan casi desapercibidos, pero que cuando no están se nota excesivamente su ausencia, ya que son capaces de jugar en toda la cancha y hacer todos los relevos posibles, aunque se trate de hacerlo a las grandes figuras, y sin desentonar para nada en ello, creo que David Lebón es un ícono insustituible de la historia de nuestro rock, no solo por haber tocado casi todos los instrumentos sino porque es tal vez junto al baterista Moro, uno de los pocos que formó parte de una gran cantidad de bandas de primer nivel. Sólo cabe mencionar entre ellas a Pappo´s Blues, Pescado Rabioso, Color Humano, Polifemo, Serú Girán, etc, etc.
Habiendo regresado de los Estados Unidos allá por el año 69, ya había formado parte en el país del norte, de algunas bandas de rock adolescentes. Allí había sido bajista y baterista. La Revista Pelo de entonces decía que Davies era uno de los pocos rockeros argentinos que poseía instrumentos propios de buena marca, traídos de Norteamérica, y que generosamente se los prestaba a otros músicos para sus actuaciones.
Su primera formación, iba a ser como bajista en Pappo´s Blues, sería baterista en el Color Humano de Edelmiro Molinari, bajista en Pescado Rabioso, guitarrista con Billy Bond y la Pesada, formaría Polifemo, y otras bandas que pasarían desapercibidas, tocaría con Sui Generis, y sería junto a Charlie García de las figuras más notables de la superbanda Serú Girán, junto a Moro y Pedro Aznar.
Si figuras como Pappo, Spinetta o Charlie, son capaces de eclipsar al conjunto, la figura de Davies es de esas que nos muestra como muy pocas la totalidad de nuestro movimiento de rock.

El jazz- rock



Es bueno especificar que lo que hoy denominamos rock, es el resultado de medio siglo de búsquedas e integraciones. Si bien en sus inicios allá por los 50, se contaba con una estructura básica que algunos denominarían rock cuadrado, al estilo Elvis Presley, Chuck Berry o Little Richard, esta música se desarrollaría en consonancia a la electrificación de los instrumentos y a nuevas integraciones de géneros. El movimiento de los 60 se caracterizaría por nuevos horizontes musicales que se irían fusionando a la estructura básica del rock y por otro lado el desarrollo de la electrónica, incitaría a sus músicos en la búsqueda de nuevos sonidos. Es así como algunos retomarían al viejo blues, o como en el caso de los Beatles que en un momento se acercarían a la música hindú. Los ejemplos al respecto sobran, y vale precisar que a partir de esta concepción nacería el llamado progressive rock, el rock sinfónico, y el rock latino para nombrar sólo algunos ejemplos.
Para fines de los sesenta iban a aparecer dos bandas estadounidenses que integrarían al rock con el jazz: Blood, Sweat & Tears, y Chicago sumarían a la formación clásica rockera, el componente de instrumentos de viento propios al jazz. Este tipo de fusión particular también llegaría a la Argentina.

Es bueno señalar que en nuestro país existía una tradición jazzistica bastante importante, sólo cabe mencionar al mítico guitarrista Oscar Alemán, quien había integrado la banda de Josephine Baker, y que incluso había sido tentado para formar parte de la banda del legendario Duke Ellington. También se dieron ejemplos de grandes músicos que tuvieron que abrirse paso en el exterior como Lalo Schiffrin y el Gato Barbieri. Si bien el jazz contaba con gran cantidad de músicos, y de gran valía, la mayoría de ellos tuvieron que dedicarse a otros rubros para poder sobrevivir, por ejemplo siendo músicos de cantantes populares o instrumentistas de grabación. Este fue el caso de muchos de los que para el inicio de los setenta iban a conformar las primeras bandas de jazz- rock por estos pagos.
La primer banda en el rubro se llamó Alma & Vida, integrada por el saxofonista Bernardo Baraj, el tecladista y vocalista Carlos Mellino, el baterista Alberto Hualde, el bajista Carlos Villalba, el guitarrista Juan Barrueco y Mario Salvador en trompeta, quien luego sería sustituido por Gustavo Moretto.
Otra banda que emergía por entonces de características similares, fue la del guitarrista Rodolfo Alchourrón, que llevó como nombre Sanata & Clarificación.

1.10.2007

Los blues de Pappo

"Heaven done called another blues stringer back home
Lord, they called another blues stringer back home"

J.V. & friends (Tributo a SRV)

La trayectoria del Carpo es una de las más importantes, entre la de todos aquellos pioneros de nuestro rock, ya que se extendió hasta ese día en que el cielo solicitó su presencia para ser parte de la banda estelar. Como en el Six strings down que hiciera Jimmie Vaughan en tributo a su hermano Stevie Ray, y en el que lo incluyera junto a Muddy Waters, Albert King, Albert Collins y tantos otros genios de las seis cuerdas del blues, estoy seguro que Norberto Napolitano, el inmortal Pappo también debe estar desarrollando junto a todos ellos, esa zapada celestial de la cual se nutren y seguirán nutriéndose todos los nuevos guitarristas del género.
No nos ocuparemos aquí de toda esa trayectoria sino la que va desde sus inicios hasta el Pappo´s Blues, ya que hacerlo de la otra forma exigiría un trabajo bastante extenso y por otro lado nos sacaría del tiempo histórico en el que venimos desarrollando este blog.

Allá por el año 68 Miguel Abuelo, convocaba al Carpo a formar parte de la naciente banda Los Abuelos de la Nada, realizando algunas grabaciones, y también en una gira por Mar del Plata, estaría a punto de ser el cuarto Manal, con los que llegaría a compartir el mismo escenario. De aquella época quedan dos grabaciones hechas por Mandioca, una La Estación con los Abuelos de la Nada, sin Miguel, y el magnífico tema Nunca lo sabrán, en el compilado Pidamos Peras a Mandioca.
Por el año 69 Los Gatos lo convocarían a terminar un álbum que habían comenzado a grabar junto a Kay Galiffi, que se había ido del país, aunque fuera recién en El Rock de la Mujer Perdida, aquel álbum de 1970, donde Pappo nos iría a mostrar toda su valía, ya que en dicha placa Los Gatos se inclinarían a hacer un estilo mucho más rockero. Pero ese mismo año esta banda se disolvería, y al estilo del Experience de Jimi Hendrix, a Jorge Álvarez se le ocurría conformar un trío liderado por Pappo, y complementado con David Lebon en bajo y Black Amaya en batería. El resultado fue realmente explosivo.
Desde su primer disco en el 71 llegaría a grabar hasta el 75, nada menos que seis larga duración, donde algunos integrantes irían a cambiar, Pomo llegaría en lugar de Black, y Machi en reemplazo de Davis, que luego retornarían. Cabe destacar que el Carpo fue también unos de esos grandiosos pesados del Bondo, y que junto a ellos iría a grabar su álbum Pappo´s Blues IV. Luego vendría esa experiencia de Aeroblues junto a Alejandro Medina, pero la historia de este as de la guitarra continuaría sin tener fin.

Algunas precisiones. Lo complaciente y lo progresivo.


Si bien algunos de estos temas los fuimos tocando, es preciso redondear mucho mejor algunos de los obstáculos con los que se topaban nuestros primeros rockeros, y de que forma se fueron imponiendo a ellos, para conformar como le gusta señalar a Moris: la tercera potencia del rock.
Es valedero señalar que en la Argentina de entonces, había un mercado discográfico bien definido y que se orientaba principalmente a editar todo lo que sirva para pasar el tiempo, divertirse, no pensar demasiado, y tener el atributo de bailable. Eso es a lo que se denominaba música comercial o complaciente, ya que estaba producida para generar cantidades exorbitantes de dinero, sin preocuparse demasiado por lo estético ni lo artístico, y mucho menos decir cosas en las letras que marcharan hacia un nivel de conciencia superior del público al que eran dirigidas. El músico complaciente que era conciente de esto sabía que tipo de pescado vendía, obviamente con un olor nauseabundo que sólo algunos pudieron percibir por entonces, y que por poderlo hacer alzaron el puño para generar desde abajo y desde la sombra, un nuevo movimiento musical que se inscribía en los aires de cambio que soplaban por entonces en el mundo, y de lo que el rock n´roll fuera tal vez su vanguardia artística. Ser no comercial ni no complaciente inevitablemente conducía a una posición underground y progresiva que por abajo iba carcomiendo los cimientos de la música pasatista, incluso infiltrándola, por ejemplo con buenos arreglos instrumentales. Pero lo más importante es que fue ganando cada vez muchos más adeptos. “Cada día somos más” rezaba la letra de Billy Bond y la Pesada del Rock, allá por 1971, y esto era bastante evidente, ya que para ese entonces habiendo pasado apenas seis años de vida, la progresiva nacional había crecido considerablemente.

El sistema (el capitalismo) para seguir existiendo necesita reproducirse, es decir tener a la mayoría de la gente pensando en nada, o en cualquier cosa igual a la nada, y por otro lado generar todas las divisas posibles, y esto sin ninguna medida posible contenida por códigos éticos y mucho menos estéticos. La música complaciente es irremediablemente funcional a ello, y sus efectos principales son el reproducir la estupidez al infinito.

Haciendo esta reflexión previa uno podría deducir que para hacer pasatismo, se cuenta con todos los recursos disponibles y que para hacer lo otro, se está en una relación de fuerza sumamente desfavorable, y que para poder revertirla se necesita de un gran esfuerzo, tanto intelectual como práctico. A esto me refería en el capítulo:
  • Algunos emprendimiento: Mandioca, Pelo, Fonum


  • Los grandes sellos discográficos, no sólo podían editar la música sino promocionarla a su antojo, tanto en televisión como en la radio, bombardeando nuestros cerebros tantas veces hasta lograr que un día al levantarnos de la cama, lo hagamos cantando ese tema que después abjuremos, por considerarlo mediocre y abyecto. Pero es bueno decir que la mayoría se levanta cantando eso sin arrepentirse luego, y es más si puede lo compra, y exige que se escuche en cualquier lugar donde vaya.
    El rock argentino es bueno decir, ese que se inicio con los locos de la Cueva y terminó llenado estadios de fútbol, en un país donde este deporte no es cualquier cosa, ese rock nació a contra corriente, ni con el favor de las productoras, ni de los medios masivos, e incluso ni de la gente que había sido educada para entender a la música como sinónimo de baile y divertimento.

    1.09.2007

    Vox Dei


    La leyenda dice que cuando el flaco Luis Alberto Spinetta escuchó a Mach 4, les planteó que como si teniendo todo el idioma a su disposición, ellos podían cantar en inglés; y que esta sentencia resultó decisiva para esta banda de Quilmes. De regreso a casa en tren, uno de sus integrantes comenzó a hacer las traducciones de los temas, para no volver nunca más, a cantar sino en castellano. El grupo pasaría a llamarse Vox Dei, y estaría conformado por Ricardo Soulé en primera guitarra y voz, Willy Quiroga en bajo y voz, Yody Godoy en guitarra rítmica y Rubén Basoalto en batería. Ellos grabarían en el 69 sus primeros discos simples para el sello Mandioca, entre ellos Azúcar Amarga y Presente, para grabar en 1970 su primer larga duración para el mismo sello discográfico, y que llevaría por título “Caliente”. El estilo de esta banda del sur del Gran Buenos Aires, consistía principalmente en un rock simple con gran componente rítmico, entrelazado a algunos temas como Presente o Canción para una mujer que no está. El disco Caliente nos mostraba un muy buen trabajo de guitarras, y donde la rítmica tendría un valor preponderante. También en algunos temas aparecen elementos de percusión, como en No es por falta de suerte, que a su vez contenía bastante de candombe. Completan el disco: Cuero, Reflejos, Total que y Compulsión además de las dos canciones ya nombradas. Por esta primera producción Vox Dei se convertía para ese entonces en la banda con más pureza de rock n´roll, y por esta misma razón no coincido con eso de que ellos crearan un rock melódico, como leí por ahí. Sería similar a catalogar a los Stones o a Zeppelín de la misma forma, por cantar temas como Angie o Stairway to heaven, por nombrar sólo algunos.
    Hablar del disco de Mandioca creo que es importante ya que el sonido que lograron en aquella producción no se volvería a repetir, y a pesar que de las bandas originales, es la única que de alguna forma perduró en el tiempo. Además, la reedición del mismo como Cuero Caliente en 1974 para el sello Disc Jockey, a mi entender no lo equiparía.
    En 1971 vendría La Biblia, que fue la primera obra conceptual del rock argentino, y para la presentación de la misma ya no estaría Yody Godoy que sería reemplazado por Nacho Smilari, ex guitarrista de La Barra de Chocolate.
    Luego vendrían una sucesión de discos, alejamientos y reencuentros.
    Vox Dei se convertiría en pieza fundamental del mito originario del rock nacional.

    1.04.2007

    Arco Iris


    Cuando por los años setenta se hablaba de las bandas más importantes de nuestra progresiva, Almendra y Manal eran los dos primeros nombres que saltaban a la palestra, pero si había que nombrar más, se imponían otros dos nombres y ellos eran los de Vox Dei y Arco Iris.
    Cuando nos tocó hablar de Moris, hicimos referencia a las ideologías de nuestro rock, enfatizando esto de la pluralidad, a pesar de que algunas de ellas no fueran las que mayor densidad lograran en aquel tiempo, y cuando uno piensa en ello el nombre de Arco Iris, es tal vez quien más se nos venga a la mente.
    Esta banda integrada por Gustavo Santaolalla, Ara Tokatlian, Guillermo Bordarampé y Horacio Gianello irían a grabar su primer disco en 1969, y en 1970 ganarían en Mar del Plata el Festival Beat de la Canción Internacional, con el tema Blues de Dana. Esta mujer que daba nombre al blues iba a ser mucho más que un ícono del grupo. Danais Winnycka, fue aquella joven modelo ucraniana que se constituyó en la guía espiritual de Arco Iris que adoptaría por una vida en comunidad, donde para ser parte de ella se debían seguir determinados preceptos, como seguir una alimentación macrobiótica bastante rigurosa, el celibato y la meditación, llevando adelante una firme disciplina de la autoorganización. Este estilo no fue del todo bien visto por el resto de nuestros rockeros que consideraban al grupo como una entidad sumamente cerrada y esotérica.
    Lo que creo que hay que resaltar es la seriedad con la que ellos llevaban adelante no solamente este tipo de vida, sino de que forma ella los embarcó también en una producción musical bastante importante para aquella época. Hay que resaltar que solamente entre 1972 y 1974 el grupo alcanzó a grabar cinco discos larga duración, algunos de los cuales les cabe el nombre de obras conceptuales. En el 72, Sudamérica y el regreso de la Aurora, Suite Nº 1 y Tiempo de Resurrección, en el 73 Inti Raymi y en el 74 Agitor Lucens V. Ya en 1972 con su simple Mañanas campestres la banda iría a tomar una dirección musical de búsqueda en nuestras raíces folklóricas y también latinoamericanas principalmente en lo que hace a la música andina.

    Escuchame entre el ruido- Letra de Moris


    El hombre tiene miedo de ver la verdad,
    de ver que él era algo que no podía definir..
    de ver que al fin su sexo pudo ser o no ser
    que no era absoluto, que podía ser la flor...

    El hombre tiene miedo de su sexo también
    y niega a la mujer que lleva dentro de él
    ¿Qué flor le daré a aquel que vive sin amor?
    la flor de mil y un sexos, la flor de un creador...

    Cuando él era muy pequeño, él sabia vivir,
    todo era pureza, mamá y papá
    si después creció, sufrió y lloró
    ¿dónde estará la flor, dónde está el que se fue?

    Un día la farsanta, nuestra gran sociedad...
    Le dijo mil mentiras, lo metió en un corral,
    le dijo que su sexo él tenía que ocultar,
    la flor se marchitó, no pudo ver el sol...

    También le dijo como él tenia que pensar,
    sentir, vivir, amar y ser un ser normal,
    después le regalo, el caos, la maldad
    y la publicidad por fin lo convenció...

    Te engañaron, ya lo sabes, sino lo sabes también
    con la pluma y la palabra; y con silencio también...
    aunque bien bien lo sabia, la bendita sociedad
    que eras algo más que un sexo y tu cédula de identidad...

    Lo miro a mi abuelo, el era muy viril
    igual que yo, era hombre o mujer
    díganme ustedes, dueños de la moral!!
    la voz de ese viejito ¿es de hombre o de mujer?

    Escúchame, hermano, entre este ruido actual...
    hermano, te lo pido!! ayúdame a seguir
    no esperes que te entiendan ¿por qué lo habrían de ser?
    son solo maquinitas que no pueden fallar...

    Las maquinas fabrican frases para vivir,
    y todos repetimos, sin nunca descubrir
    que la libertad del hombre no era de metal!!
    La máquina triunfó, y el hombre se acabó...

    Ustedes dicen macho, varón y que se yo,
    me meten en un molde como si fuera un flan
    y para recibirme de hombre, no es verdad,
    me tengo que pelear, no tengo que llorar...

    Hablar de las mujeres como cosa que hay que usar,
    tener la pose macha y la voz de arrabal,
    pero yo bien los conozco. No me pueden engañar,
    tienen mucho miedo que los llamen anormal...

    Cuando un niño te sonríe, y él te quiere acariciar,
    cuando lloras y estás solo, y no hay nadie a quien llamar,
    cuando mueres un instante porque estás con ella al fin,
    cuando abrazas a un amigo que lo quieras como a un Dios,

    ¿Están ciegos, son idiotas?
    ¿O qué es lo que pasa aquí?
    ¿O qué es lo que pasa aquí?
    ¿O qué es lo que pasa aquí?


    Moris- Treinta minutos de vida

    1.01.2007

    Moris




    De él ya habíamos dicho que fue uno de aquellos pioneros de la Cueva de la calle Pueyrredón, que junto a los Beatniks había grabado el primer disco del rock nacional, que fue uno de los autores de Ayer nomás, el tema que fuera la contracara de La Balsa, y creo que a pesar de todo eso Mauricio Birabent, más conocido como Moris, merece que nos detengamos un poco más en él, ya que su importancia en los inicios de nuestro rock no fue para nada superflua. En 1970 el sello Mandioca editaría su primer larga duración, que llevaría por nombre Treinta minutos de vida, en el cual podíamos escuchar las letras tal vez más lúcidas de aquella época. Si tuviéramos que hablar de una ideología del rock nacional, seguramente no lo podríamos hacer en singular, tendríamos que hablar de ideologías, pero tendríamos que decir que algunas alcanzaron mayor densidad que otras, y creo que Moris fue un representante cabal de ello. Nuestro inicio no estuvo marcado por una corriente que podríamos denominar hippie, a pesar que se desarrollarían algunas comunidades de ese estilo. Creo que el nombre beatnik no fue en vano, ya que era la expresión de jóvenes desencantados del modo burgués de vida, pero con raigambre sobre todo urbana. Esto estuvo bastante presente en nuestros inicios, sumado a una característica que podríamos denominar casi stone, con gran culto a la deriva callejera, y en contraposición a todo lo que el orden social establecía como “normal”. Este posicionamiento llevaba a cuestionar duramente a todos aquellos que parecían adoptar una posición, más por moda que por convencimiento real.
    “Sos el burgués más corrompido que existe y te engañás pensando que sos un hippie” decía Moris en Pato trabaja en una carnicería. “Hay una cosa que sirve,que sirve a esta humanidad, y es darse cuenta que nada sirve si uno lo usa para escaparse de uno mismo.” Decía en De nada sirve.
    Las letras de Moris si tuvieron algún parentesco fueron principalmente con las que Javier Martínez, hizo para Manal, y tal vez no haya sido casualidad que el baterista también haya sido integrante de los Beatniks. Si Moris decía que en el techo sólo se podía ver un techo, Javier en Informe de un día iba a decir que en el techo sólo podía ver yeso. Ambos hablaban de la soledad en las grandes ciudades: “Ay, ¿qué puedo hacer? Estoy solo y todos pasan a mi lado. Nadie me mira o si me mira es para encerrarme. Estoy muy encerrado.” decía Moris, mientras que Javier en Necesito un amor: “Todos muy solos están se miran sin comprender”, “Es inmensa la ciudad solitario en la multitud...” Tal vez en Moris no se encontraba esa obsesión por el tiempo tan presente en las letras de Martínez, pero las coincidencias fueron bastantes. Ambos hablaban de la cotidianeidad de los jóvenes de aquel tiempo.

    12.28.2006

    El rock en La Plata- 1ra Aproximación



    Si bien esto no intenta ser un estudio sociológico, creo que para hablar del rock en La Plata, es necesario hacer algunas precisiones de esa índole. Mal que les pese a muchos platenses, esta ciudad es extremadamente cercana a Buenos Aires (apenas 64 Km). La Plata está compuesta fundamentalmente por sectores sociales medios, en algunos casos sumamente conservadores, pero el hecho de tener una de las Universidades más importantes del país hizo que tuviera siempre un alto porcentaje de población estudiantil proveniente de otros sitios, sumada la cercanía de ciudades obreras como Berisso y Ensenada, que constituyeron siempre su zona industrial y a la vez portuaria; le dieron a esta región una configuración bastante especial. Es realmente significativo solamente, que de los treinta mil argentinos desaparecidos durante la última dictadura militar, cinco mil hayan sido de esta zona.
    Para fines de los años sesenta se desarrollaba en la música de nuestro país, un estilo que no era el rock nacional del que venimos dando cuenta ni tampoco la música estrictamente complaciente o comercial. Había para entonces un tipo de rock que hoy podríamos llamar como productor de covers. Bandas como Carlos Bisso y su Conexión Nº 5 o el Trío Galleta, realizaban temas de bandas inglesas o estadounidenses, teniendo como excusa decir que no se podía hacer rock en español. Esta modalidad de cover o de réplica, en La Plata y alrededores contaba con una cantidad de bandas que superaban en número a las que desde un inicio, como La Cofradía de la Flor Solar se plantearon hacer algo completamente innovador. Por ese entonces apareció en la ciudad una banda que se llamó Los Claster, y que más adelante con el nombre de Dynamita al igual que la ensenadense Tonelada, lograrían grabar en la RCA por intermedio del mismo productor del Trío Galleta. El circuito de esta música hacía centro en el Jockey Club.
    Mientras tanto en el viejo Teatro Opera, comenzaba a aparecer una banda integrada por algunos estudiantes entrerrianos de Bellas Artes, eran la ya mencionada Cofradía de la Flor Solar. Ellos no eran solamente una formación musical sino a su vez y principalmente una comunidad de tipo hippie, integrada por otros artistas y artesanos. En ella además de Kubero Díaz, Morcy Requena y Manija Paz confluían el Mono Cohen (Rocambole) y la Negra Poli (futura manager de los Redondos) Aquel tema de Kubero, que lo hacía la Cofradía y que luego grabase Billy Bond con la Pesada, y que se llamó La pálida ciudad, fue hecho pensando en La Plata.
    Por fines de los sesenta iba a aparecer otra formación que tendría el nombre de Diplodocum, Red & Brown, integrada por los hermanos Guillermo y Eduardo (Skay) Beilinson, El Topo D´Aloisio, Bernardo Rubaja y el baterista Isa Portugheis. Ellos confluirían junto a la Cofradía. Se formó también de la comunidad el trío Sol, en el que se encontraba otro de los guitarristas emergentes de La Plata, Quique Gornatti y se sumaría a la Cofradía el violinista Jorge Pinchevsky. La cercanía a Capital se hizo bastante evidente cuando estas formaciones se disolvieran y muchos de ellos pasaron a formar parte casi estable de la Pesada del rock. Para esa época los recitales en La Plata ya comenzaban a ser de bastante masividad y el estadio Atenas iba a ser el sitio privilegiado para el desembarco de la mayoría de las bandas más importantes de la musica progresiva nacional.
    Desde la Cofradía y Diplodocum, hasta los actuales Guasones, Estelares, Don Lunfardo y el Señor Otario, Las Canoplas o Mister América, pasando por Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Virus o Peligrosos Gorriones, La Plata ha tenido un desarrollo bastante importante aunque no del todo mensurable debido a la ya mencionada cercanía porteña.

    12.25.2006

    Algunas reflexiones

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    Como en la Carta Robada de Edgar Allan Poe, lo que se encuentra muy cerca y está casi a la mano, se transforma en lo menos visible, y eso hace que por más que se sepa de su importancia, no se le otorgue la que realmente tiene. Nuestro movimiento de rock habiendo cumplido cuarenta años de existencia, es quizás el tercero en importancia después de Estados Unidos e Inglaterra. Por historia, por cultura, por cantidad de bandas, por haberse integrado a las diferentes generaciones, el rock argentino es un híbrido bastante interesante, tanto por el sitio geográfico donde se fue a desarrollar, por haberse planteado cantar en castellano y porque en el momento de su aparición, resultaba una acalorada utopía que fuera conocido mucho más allá de nuestras propias fronteras. El mercado discográfico latinoamericano o español para ese entonces no era para nada, un espacio propicio para su propagación. Con respecto al mercado propiamente inglés o estadounidense, poder irrumpir ahí era casi imposible, ya que se cantaba en otro idioma, nuestra música era bastante underground, se contaba con pocos recursos tecnológicos y por otro lado lo nuestro solamente existía en una lejanía exótica. Las bandas que lograban meterse en esos rankings, siendo canadienses, holandesas o suecas lo hacían cantando en inglés. Si bien el rock logró entrar en Europa, por fuera de Inglaterra nunca alcanzó un gran desarrollo, hablando siempre de un movimiento que vaya generando bandas, un público especial, y una cultura subyacente.
    Esta idea me venía rondando la cabeza cuando me topé con una nota de la Revista Rolling Stone (octubre 2006), realizada por Juan Ortelli, donde dice que la avanzada psicodélica yanqui busca inspiración en Spinetta, Pappo y todo nuestro rock de aquellas épocas. Noel Harmonson, vocalista de los Comets on Fire dice ahí: “Algunos de mis amigos y yo creemos que los discos de ese período particular del rock argentino (fines de los 60, principios de los 70) están entre los mejores del rock n´roll de todos los tiempos. Por su...sensibilidad.”
    Todos los que en ese entonces escuchábamos esa música, creo que soñábamos con que a un Pappo, o a un Pescado Rabioso o a un Billy Bond y la pesada, los pudiesen llegar a escuchar en las metróplis del rock, y esto porque estábamos convencidos que no iban a desafinar. Este convencimiento lleva ya cuarenta años y es por esto que rescatar la etapa inaugural debe ser completamente necesario.
    Es también por eso que páginas como Incunables Posludios, Puentes Amarillos y tantas otras, no solamente alojan esa música sino que al ella estar ahí presente, se convierte en un disparador cultural de gran importancia, y mucho más cuando la industria discográfica sólo se encarga de editar lo consumible.

    12.15.2006

    El rock uruguayo, el sonido de la otra orilla.

    "Así pues no habrá caminos que no recorramos juntos, tratamos el mismo asunto orientales y argentinos".
    Alfredo Zitarroza


    Tal vez si obviáramos los regionalismos, y enfocáramos la cuestión desde el punto de vista estrictamente cultural, tendríamos que decir que en verdad no existen ni el rock argentino ni el uruguayo, sino un solo estilo propio al Río de la Plata, con algunas características inmanentes a los conglomerados urbanos de donde han emergido. Me animaría a decir que en la Argentina esos conglomerados son Buenos Aires, El Gran Buenos Aires, Rosario y La Plata, mientras que en el rock de la otra orilla se trata indudablemente de Montevideo.
    El rock en ambos países comienza en el mismo momento, y se va a dar la característica peculiar de que muchos de los músicos vayan a establecer un mismo escenario, como así mismo que las radios locales siempre hayan difundido la música de ambas orillas, esto principalmente en el Uruguay. Creo que todos los amantes del rock de la Argentina, de alguna manera sentimos a su expresión uruguaya como parte nuestra. No podría afirmar certeramente que en la banda oriental pase lo mismo, aunque íntimamente creo que es así. Un fenómeno como el de Patricio Rey y los Redondos, con efectos contraculturales y de masa, es muy poco conocido en los demás países latinoamericanos, con la excepción del Uruguay donde llegaban a producir cosas similares. Recordemos por ejemplo aquel Estadio Centenario de 2001 donde los redondos se presentarían por primera vez fuera del país, luego de veinticinco años de existencia, ya siendo un mito de nuestro rock.
    Allá por mediados de los 60 aparecían los Shakers, aquella emblemática banda de los hermanos Hugo y Osvaldo Fattorusso que interpretaban rock en inglés al mejor estilo Beatles, y que a su vez visitaban asiduamente Buenos Aires. También aparecían los Mockers y los Bulldogs. Pero tal vez lo más característico del sonido oriental emergente lo iban a representar algunos músicos como Eduardo Mateo, Rubén Rada y Mario “Chichito” Cabral conformando El Kinto, un ensamble del rock con el candombe y ya con letras en castellano. El mismo Hugo Fattorusso, dice haberse sorprendido al ver por televisión al Kinto, para subirse a su motoneta e ir a verlos al canal.
    Esta experiencia daría pié a la formación del Tótem, aquella banda integrada por Rada y Chichito, junto a guitarristas como Enrique Rey y Eduardo Useta, el bajista Daniel “Lobito” Lagarde y el baterista Roberto Galletti. Tótem realizaría un estilo de rock latino que algunos emparentarían al de Carlos Santana, tal vez por la integración de la formación instrumental propia del rock con una muy buena base de elementos de percusión. Esta banda se presentaría en el B.A.Rock de 1971, segundo festival organizado por la Revista Pelo.
    Aparecerían así mismo por aquellos primeros setenta otras bandas de gran importancia como Psiglo, Días de Blues, Opus Alfa, Montevideo Blues, entre otras. Desde aquel inicio hasta la Vela Puerca o la Tabaré, el rock uruguayo lamentablemente no ha podido mantener siempre una continuidad, tal vez producto de circunstancias históricas concretas, como fueron la dictadura militar por ejemplo, pero no hay que dudar de que el sonido emergente desde aquella orilla integrando al candombe, como la principal fuente de música de origen africano en el Río de la Plata, también ha marcado al rock de este lado.

    12.07.2006

    Pesado y progresivo


    Anteriormente habíamos dicho que el año 70 había sido el instante de una nueva vuelta de tuerca. Si en un primer momento las influencias principales habían sido Bob Dylan, los Stones, los Beatles o los Animals, así como también Cream, Traffic, Fleetwood Mac y John Mayall, comenzaban a seducir a nuestros músicos ahora, el nuevo sonido de bandas de hard rock como Led Zeppelín, Deep Purple, Humble Pie, Black Sabath o Alice Cooper, como así también el sonido progresivo de Jethro Tull, Family, Frank Zappa, Emerson, Lake & Palmer o Pink Floyd.
    En 1969 nace un trío que podríamos considerar como el primer grupo argentino de rock sinfónico y que se llamó: Orion´s Beethoven. Recién en 1973 alcanzarían a grabar su primer disco Superángel, cuando ya habían participado de todos los B.A.Rock, e inclusive apareciendo en la película “Rock hasta que se ponga el sol” de 1972.
    Los Mentales fue una banda que había comenzado grabando su primer disco simple con dos temas de Lito Nebbia, y que habían tenido cierta trascendencia comercial. En su segundo disco, van a aparecer dos temas de su vocalista Daniel Irigoyen, inclinados definitivamente a un sonido rockero al estilo Led Zeppelín. Aunque los Mentales hoy sean casi desconocidos, fueron ellos, una de las primeras bandas argentinas que comenzaron con este estilo.
    Manal fue de las bandas ya existentes, quien se inclinó también por el potente sonido electrónico y principalmente a partir de su simple Doña Laura- Elena.
    Tras la disolución de Los Gatos, el que había sido su nuevo guitarrista, Norberto Napolitano, iría a conformar al trío Pappo´s Blues, junto a David Lebón y Black Amaya. Por aquellas épocas comenzaba a sonar “la bola de ruido” que era como le decían al guitarrista Héctor Starc, que más tarde iba a ser parte de Aquelarre, y surgirían a su vez bandas como El Reloj y La Máquina. Spinetta iría a conformar Pescado Rabioso que tal vez sea en la historia de este músico, su experiencia más inclinada al hard rock y al blues, y por 1971 iría a surgir una formación que tal vez haya sido síntesis de toda la movida de esos años y que fue Billy Bond y la Pesada del Rock n´roll, pensada pricipalmente por el gordo Giuliano Canterini (Bond) y el productor Jorge Alvarez. La Pesada no tenía una alineación estable, pero algunos de los músicos que fueron de los más asiduos fueron los tres ex Manal y varios ex integrantes de la banda platense La Cofradía de la Flor Solar, como el guitarrista Kubero Díaz, el violinista Jorge Pinchevsky, y el baterista Isa Portugueis que también lo había sido de Diplodocum, Red & Brown junto a Skay Beilinson. La Pesada iba a ser una de esas bandas con interesantes niveles de convocatoria, y con una gran capacidad para movilizar al público. A partir del lamentable suceso del Luna Park en octubre del 72, donde la policía entró a reprimir, la cosa ya no fue igual. Como no estuve en ese recital y el famoso “Rompan todo” del Bondo hoy parece un argumento bastante controvertido, creo que no tengo la autoridad para hablar de ello, pero sí hacer hincapié en que las fuerzas represivas de entonces no eran para nada benevolentes con expresiones contestatarias como nuestro rock de entonces.

    12.04.2006

    Acústico- El rock con guitarra criolla.



    Hasta ahora hemos venido desarrollando estas presentaciones hablando principalmente de todos aquellos grupos que fueron desplegando sonidos electrónicos y amplificados.
    Al igual que en la música folk estadounidense, tipo Bob Dylan, Joan Baez o Crosby, Stills, Nash & Young, para dar algunos ejemplos, el rock acústico se presentaba como un estilo más limpio e íntimo que permitía a su vez la inclusión de letras mucho más comprometidas.
    Los primeros en hacer este estilo tal vez hayan sido Moris y Tanguito, pero es importante señalar que el desarrollo de esta tendencia va a generar un estilo muy particular donde será posible experimentar con elementos de nuestro propio folklore, y en este sentido tendremos a músicos como León Gieco, que hoy continúan con una formidable producción.
    Allá por al año 70 va a ser la aparición de un verdadero himno de la época: La marcha de la bronca, cantada por Pedro y Pablo, el dúo formado por Miguel Cantilo y Jorge Durietz. En 1971 debuta en el segundo B.A.Rock, el ya mencionado León Gieco con su primer canción: Hombres de hierro, y un año después surgirán dúos como Sui Generis, Vivencia y un solista como Raúl Porchetto, dándole a este estilo, entre todos características ya irreversibles. Precisamente en el año 72 se realizó el primer festival dedicado a esta música, y que se llamó El Acusticazo, donde participaron Gabriela, acompañada por Edelmiro Molinari y David Lebón, Lito Nebbia acompañado por el célebre percusionista Domingo Cura, Miguel y Eugenio, Carlos Daniel, Miguel Krochick, León y Porchetto. Al otro año surgirá Pastoral, otro dúo que iba a hacer historia, y vale mencionar, si bien no fue parte de esta movida acústica, a Arco Iris, la banda de Gustavo Santaolalla, la cual experimentó bastante con el folklore argentino, principalmente en su álbum El regreso de la aurora, además de hacer un clásico de aquella época como Mañanas campestres.