3.09.2009
2.20.2009
Profecía del 74- Editorial de la Revista Pelo
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Recomiendo sobremanera leer este artículo de Daniel Ripoll, director de la Revista Pelo, que él escribiera allá por marzo de 1974.
Casi como una profecía, Daniel vaticina el devenir de nuestro Rock, y sobre todo cuando este no va acompañado de las ideas que lo fundamentan y sólo es tomado como una moda, un pasatiempo o un simple cliché que me muestre diferente sin serlo.

Toda esta cosa del rock comenzó mezclada con "la paz y el amor". Pero hasta quienes luchaban por eso sabían que la paz no iba a llegar y que el amor permanecería en la galaxia utópica. Pero creer en "la paz y el amor" nos daba fuerzas. Más que una lucha era una lanza mental que descolocaba al enemigo. Eso nos ayudó mucho. Hoy "la paz y el amor" han sido barridos; consumidos, y gastados por el uso. Pertenecen románticamente a la gestación.
Huérfanos de una ideología correcta, nos fuimos apretujando alrededor del rock. Empezamos a darle a esa palabra "una forma de vida", y a esa música una bandera para luchar contra la opresión y la idiotización representada en toda la otra música. Rock comenzó a significar grandes reuniones en festivales al sol ante el asombro de los diarios y la televisión que le contaban a los vecinos cuántos éramos y cómo nos "disfrazábamos".
Había un poco de orgullo en todo eso, había un poco de libertad. A todos los buenos ciudadanos les costó bastante colocarse a la ofensiva. Estaban despistados con la "música estridente", los recitales de "10.000 locos".
Todo el rock seguía soñando, mientras tanto, con convertirse en una cosa grande, en copar los medios de difusión, tener muchos discos para decir cosas y ridiculizar a la otra música complaciente. Decíamos que el rock era fuerte. Que el poder del rock no seria jamás detenido.
Y es cierto: nunca seremos aniquilados Pero si esto sigue así viviremos absorbidos, utilizados y manoseados. El sistema de vida de todos los otros: (porque con eso comen y con eso sueñan,es mucho más hábil y mucho más poderoso de lo que nosotros creemos. Y ya nos encontraron el lado flaco, el flanco por donde atacarnos y dominarnos. Se dieron cuenta que la fuerza y el poder del rock se quedó solamente en rock y que todo lo demás eran ilusiones de matoncitos y "marginados especiales", no de revolucionarios.
Se dieron cuenta que mientras nosotros protestáramos porque no había lugares para escuchar rock, mientras defendiéramos nada más que nuestro pelito largo, el poder del rock era simplemente un movimiento individualista sin pretensión de fuerza. El rock, nuestra música de rock, se convirtió en el único fin.
Muy pocos se dieron cuenta que se trataba de un camino para cantarle al hombre libre y obligar a otros a darse cuenta que aún pueden serlo.
Si esto sigue así no moriremos. Pero en el futuro, estoy seguro, seremos un gran festín para aquéllos contra quienes siempre creímos haber luchado. La verdadera muerte del rock ya está entre nosotros. Muy pronto todos estaremos contagiados.
Muchos idiotas ven esto como una batalla entre rock y música complaciente. Pero eso es falso. Tan falso como para los otros que saben que eliminando el rock no te eliminan a vos.
Nosotros seremos absorbidos porque no sabemos quiénes somos, porque no tenemos una idea correcta de lo qué se trata. Si mañana nos regalaran todos los parques, todos los teatros y nos dieran el manejo de las radios y las grabadoras seria lo mismo que ahora, nuestra pobre música rock no tendría respuestas para explicarnos qué hacer con todo eso. ¿Quién nos asegura que no cometeremos los mismos errores que ellos, que no nos convertiremos en complacientes y retrógrados como ellos?
Lo único que nos asegura que haremos las cosas como deben hacerse es saber quiénes somos y qué queremos.
No alcanza con ir a los recitales y despreciar lo complaciente.
Eso es masturbarse, no progresión.

Recomiendo sobremanera leer este artículo de Daniel Ripoll, director de la Revista Pelo, que él escribiera allá por marzo de 1974.
Casi como una profecía, Daniel vaticina el devenir de nuestro Rock, y sobre todo cuando este no va acompañado de las ideas que lo fundamentan y sólo es tomado como una moda, un pasatiempo o un simple cliché que me muestre diferente sin serlo.

Toda esta cosa del rock comenzó mezclada con "la paz y el amor". Pero hasta quienes luchaban por eso sabían que la paz no iba a llegar y que el amor permanecería en la galaxia utópica. Pero creer en "la paz y el amor" nos daba fuerzas. Más que una lucha era una lanza mental que descolocaba al enemigo. Eso nos ayudó mucho. Hoy "la paz y el amor" han sido barridos; consumidos, y gastados por el uso. Pertenecen románticamente a la gestación.
Huérfanos de una ideología correcta, nos fuimos apretujando alrededor del rock. Empezamos a darle a esa palabra "una forma de vida", y a esa música una bandera para luchar contra la opresión y la idiotización representada en toda la otra música. Rock comenzó a significar grandes reuniones en festivales al sol ante el asombro de los diarios y la televisión que le contaban a los vecinos cuántos éramos y cómo nos "disfrazábamos".
Había un poco de orgullo en todo eso, había un poco de libertad. A todos los buenos ciudadanos les costó bastante colocarse a la ofensiva. Estaban despistados con la "música estridente", los recitales de "10.000 locos".
Todo el rock seguía soñando, mientras tanto, con convertirse en una cosa grande, en copar los medios de difusión, tener muchos discos para decir cosas y ridiculizar a la otra música complaciente. Decíamos que el rock era fuerte. Que el poder del rock no seria jamás detenido.
Y es cierto: nunca seremos aniquilados Pero si esto sigue así viviremos absorbidos, utilizados y manoseados. El sistema de vida de todos los otros: (porque con eso comen y con eso sueñan,es mucho más hábil y mucho más poderoso de lo que nosotros creemos. Y ya nos encontraron el lado flaco, el flanco por donde atacarnos y dominarnos. Se dieron cuenta que la fuerza y el poder del rock se quedó solamente en rock y que todo lo demás eran ilusiones de matoncitos y "marginados especiales", no de revolucionarios.
Se dieron cuenta que mientras nosotros protestáramos porque no había lugares para escuchar rock, mientras defendiéramos nada más que nuestro pelito largo, el poder del rock era simplemente un movimiento individualista sin pretensión de fuerza. El rock, nuestra música de rock, se convirtió en el único fin.
Muy pocos se dieron cuenta que se trataba de un camino para cantarle al hombre libre y obligar a otros a darse cuenta que aún pueden serlo.
Si esto sigue así no moriremos. Pero en el futuro, estoy seguro, seremos un gran festín para aquéllos contra quienes siempre creímos haber luchado. La verdadera muerte del rock ya está entre nosotros. Muy pronto todos estaremos contagiados.
Muchos idiotas ven esto como una batalla entre rock y música complaciente. Pero eso es falso. Tan falso como para los otros que saben que eliminando el rock no te eliminan a vos.
Nosotros seremos absorbidos porque no sabemos quiénes somos, porque no tenemos una idea correcta de lo qué se trata. Si mañana nos regalaran todos los parques, todos los teatros y nos dieran el manejo de las radios y las grabadoras seria lo mismo que ahora, nuestra pobre música rock no tendría respuestas para explicarnos qué hacer con todo eso. ¿Quién nos asegura que no cometeremos los mismos errores que ellos, que no nos convertiremos en complacientes y retrógrados como ellos?
Lo único que nos asegura que haremos las cosas como deben hacerse es saber quiénes somos y qué queremos.
No alcanza con ir a los recitales y despreciar lo complaciente.
Eso es masturbarse, no progresión.
2.05.2009
Alejandro Medina y la Pesada, junto a los Pinchevsky
Allá por 1973, el ex bajista de Manal, Alejandro Medina iría a presentar en el Teatro Astral su primer trabajo solista acompañado por la Pesada del rock, entre los que se alineaban al menos para esa oportunidad tres músicos de La Plata que eran el violinista Jorge Pinchevsky, su hermano Carlos en percusión y el batero Isa Portugheis. Entre los que completaban la formación estaba nada menos que Charly García en teclados.
Esto que continúa es una nota de la Revista Pelo de entonces, que gentilmente me alcanzó Carlitos Pinchevsky y que vale la pena leer para entender las limitaciones que nuestro rock tenía por entonces y no en lo referente a su calidad musical sino en cuanto a organización y recursos tecnológicos. Esto último es algo que muchas veces se olvida, se da por obvio, se minimiza o ni siquiera es tenido en cuenta.

POR FIN MEDINA- (Revista Pelo)
Sólo Claudio Gabis después de la disolución de Manal consiguió, no sin percances y esperas, poder registrar su obra personal en el disco; dos álbumes en la calle certifican, si no un trabajo de escalada, al menos raptos eventuales de su música. Con todo, desde la misma época en que se comenzó a hablar del primer álbum de Claudio (mayo de 1972) se comenzaba a gestar la idea de un trabajo similar para otro de los integrantes de aquel formidable trío de blues: el bajista Alejandro Medina.
Ahora su álbum está terminado, casi dos años después, después de muchos anuncios de incontables etapas de grabación. Los motivos de la demora son diversos. Pero la cuestión es que ya su trabajo, algo agigantado por la expectativa, está casi por dar a luz.
Anticipándose a ese primer nacimiento Alejandro Medina se presentó con algunos de sus amigos y vecinos en el Teatro Astral para presentar esos trabajos. Después de subir al escenario para acompañar a muchos músicos y como integrante pivote de la Pesada, Medina lo hacía para cantar y tocar su propia música. Una escasa publicitación previa, impidió seguramente que mucha gente que hubiera tenido interés en estar presente no se enterara del asunto. Eso conspiró en parte contra el espectáculo que contó apenas con la mitad de la capacidad del Teatro Astral cubierta.

AMIGO PREVIO
Antes del grupo se presentó Gustav, un solista folk que cantó cubierto de timideces y en voz muy baja un tema suave y amable A! subir al escenario Medina aclaró que se trataba de un cantante austriaco, que había querido de esa manera dar su aporte a los rockeros argentinos.
El grupo que sustentó al bajo de Medina fue en realidad el básico que forma parte de la Pesada: Juan Rodríguez é Isa Portugheis en batería, Jorge Pinchevsky en violín. Lo completaban el hermano de Pinchevsky en tumbadoras, Pepe en saxo y Charlie García, de Sui Géneris, en piano. Lo que llamó muchísimo la atención fue la ausencia de un guitarrista en la formación, carencia que obviamente era suplantada en escena por el violín y el piano. Medina cantó con fuerza y garra, características determinantes de su estilo que parte de las últimas épocas del trío Manal. No obstante incesantes problemas de amplificación, sobre todo en el nivel micrófonos, impidieron obtener detalles más precisos de las intenciones de Medina como autor. Así come su voz se ha destacado últimamente en la interpretación de rocks para otros músicos y agrupaciones, el tema más fuerte y el más aplaudido fue un rock que Alejandro cantó muy arriba.

INTENSA ZAPADA
Algunas zapadas entremezcladas, en las que intervino magistralmente Pinchevsky, además de Medina, fueron secciones muy aplaudidas del recital. Lamentablemente García se pudo acoplar en pocas oportunidades (o al menos eso era lo que llegaba a los oyentes) por notorias dificultades en la amplificación de su piano.
Con todo la bola de sonido tuvo muchos momentos parecidos a los climas que consigue la Pesada, sobre todo como en la época en que también contaba dos bateristas en su formación.
Medina es un valioso elemento del rock nacional, por su fuerza y expresividad en la interpretación de un instrumento generalmente vital pero poco advertido por el público. La aparición de su primer álbum puede convertirse en un elemento motivador de sus propias energías, quizás hasta hoy dispersas y prodigadas en un trabajo limitado a la eventualidad de músico de sesión, faceta donde, sin embargo, ha brindado momentos realmente intensos.
Esta presentación, un poco subterránea por las dificultades antes mencionadas, tal vez vuelva a repetirse con un marco y un apoyo de público más acorde con el acontecimiento, una vez que esté su primer álbum y sea conocido por el público. Cosa que seguramente ocurrirá dentro de muy poco.
Esto que continúa es una nota de la Revista Pelo de entonces, que gentilmente me alcanzó Carlitos Pinchevsky y que vale la pena leer para entender las limitaciones que nuestro rock tenía por entonces y no en lo referente a su calidad musical sino en cuanto a organización y recursos tecnológicos. Esto último es algo que muchas veces se olvida, se da por obvio, se minimiza o ni siquiera es tenido en cuenta.

POR FIN MEDINA- (Revista Pelo)
Sólo Claudio Gabis después de la disolución de Manal consiguió, no sin percances y esperas, poder registrar su obra personal en el disco; dos álbumes en la calle certifican, si no un trabajo de escalada, al menos raptos eventuales de su música. Con todo, desde la misma época en que se comenzó a hablar del primer álbum de Claudio (mayo de 1972) se comenzaba a gestar la idea de un trabajo similar para otro de los integrantes de aquel formidable trío de blues: el bajista Alejandro Medina.
Ahora su álbum está terminado, casi dos años después, después de muchos anuncios de incontables etapas de grabación. Los motivos de la demora son diversos. Pero la cuestión es que ya su trabajo, algo agigantado por la expectativa, está casi por dar a luz.
Anticipándose a ese primer nacimiento Alejandro Medina se presentó con algunos de sus amigos y vecinos en el Teatro Astral para presentar esos trabajos. Después de subir al escenario para acompañar a muchos músicos y como integrante pivote de la Pesada, Medina lo hacía para cantar y tocar su propia música. Una escasa publicitación previa, impidió seguramente que mucha gente que hubiera tenido interés en estar presente no se enterara del asunto. Eso conspiró en parte contra el espectáculo que contó apenas con la mitad de la capacidad del Teatro Astral cubierta.

AMIGO PREVIO
Antes del grupo se presentó Gustav, un solista folk que cantó cubierto de timideces y en voz muy baja un tema suave y amable A! subir al escenario Medina aclaró que se trataba de un cantante austriaco, que había querido de esa manera dar su aporte a los rockeros argentinos.
El grupo que sustentó al bajo de Medina fue en realidad el básico que forma parte de la Pesada: Juan Rodríguez é Isa Portugheis en batería, Jorge Pinchevsky en violín. Lo completaban el hermano de Pinchevsky en tumbadoras, Pepe en saxo y Charlie García, de Sui Géneris, en piano. Lo que llamó muchísimo la atención fue la ausencia de un guitarrista en la formación, carencia que obviamente era suplantada en escena por el violín y el piano. Medina cantó con fuerza y garra, características determinantes de su estilo que parte de las últimas épocas del trío Manal. No obstante incesantes problemas de amplificación, sobre todo en el nivel micrófonos, impidieron obtener detalles más precisos de las intenciones de Medina como autor. Así come su voz se ha destacado últimamente en la interpretación de rocks para otros músicos y agrupaciones, el tema más fuerte y el más aplaudido fue un rock que Alejandro cantó muy arriba.

INTENSA ZAPADA
Algunas zapadas entremezcladas, en las que intervino magistralmente Pinchevsky, además de Medina, fueron secciones muy aplaudidas del recital. Lamentablemente García se pudo acoplar en pocas oportunidades (o al menos eso era lo que llegaba a los oyentes) por notorias dificultades en la amplificación de su piano.
Con todo la bola de sonido tuvo muchos momentos parecidos a los climas que consigue la Pesada, sobre todo como en la época en que también contaba dos bateristas en su formación.
Medina es un valioso elemento del rock nacional, por su fuerza y expresividad en la interpretación de un instrumento generalmente vital pero poco advertido por el público. La aparición de su primer álbum puede convertirse en un elemento motivador de sus propias energías, quizás hasta hoy dispersas y prodigadas en un trabajo limitado a la eventualidad de músico de sesión, faceta donde, sin embargo, ha brindado momentos realmente intensos.
Esta presentación, un poco subterránea por las dificultades antes mencionadas, tal vez vuelva a repetirse con un marco y un apoyo de público más acorde con el acontecimiento, una vez que esté su primer álbum y sea conocido por el público. Cosa que seguramente ocurrirá dentro de muy poco.
1.30.2009
Jorge Isaac Pinchevsky en Europa
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Conversando con Carlos Pinchevsky, hermano de Jorge y con Nancy Geymonat, quien fuera la última compañera del violinista, ellos me tiraron algunas puntas que me propuse desarrollar, aunque sea muy difícil contrastar algunos datos. Sin dudas realizar una historia sin fisuras se transforme en un hecho poco probable, y es por esto que éstas son sólo puntas.
Carlos me contaba que cuando Jorge se exilió en Londres allá por el 75, se hizo muy amigo del flautista de Los Jaivas, quien también estaba exiliado junto al resto de aquella célebre banda chilena de rock progresivo y andino. Los Jaivas además de una agrupación musical, eran también una comunidad, que tras el golpe militar que derrocara a Salvador Allende en 1973, se exiliaron en masa dividiéndose entre Londres y Paris.
Tanto Pin como aquel flautista tocaban en la estación del metro y pasaban la gorra para ganar algún dinero, hasta que un día pasara por allí unos de los integrantes de Gong, quien sin dudas se iría a deslumbrar escuchando a estos extraños hippies sudamericanos, y los invitaría a ambos a Planet Gong, la comunidad de la que eran parte los miembros de la psicodélica y progresiva banda anglo francesa que lideraba el australiano Daevid Allen. Jorge se iría a incorporar a Gong e iba a ser parte del álbum “Shamal”, y de “Gong live in Sherwood Forest´1975”.
Aunque ningún integrante de Los Jaivas aparezca como miembro de Gong, según Carlitos Pinchevsky, en el tema tres de Shamal llamado Bambooji, está la mano del chileno, y si lo escuchan es un tema con mucho ingrediente de música andina. Si, en el tema cuatro, Cat In Clark's Shoes es inconfundible la presencia del violinista argentino introduciendo fragmentos tangueros en una composición de jazz rock, y un recitado por lo bajo.
Shamal fue producido por Nick Mason, el baterista de Pink Floyd, y fue grabado en Virgin Records, paradójicamente el mismo sello para el que poco tiempo antes no pudiera grabar su disco La Cofradía de la Flor Solar, por el hecho de habérsele encontrado marihuana en el estuche del violín a Pin, cuando aquella banda platense iba a pasar la aduana inglesa. Por este hecho contaba Nancy Geymonat, Pin iría a estar preso un mes y ser liberado por buena conducta
Shamal es un disco bastante conocido, pero mi sorpresa fue cuando descubrí la existencia del vivo en el bosque de Sherwood en 1975. Este disco es de edición reciente del año 2005. Ni Carlos ni Nancy sabían de esta edición, que por lo demás si uno busca información en la red sólo se encuentra con anuncios de venta del disco y sólo esta muy buena reseña de El Intruso.

Pinchevsky iría a ser parte de ese Gong donde Daevid Allen ya no estaría, y la batuta iba a ser del guitarrista Steve Hillage, quien poco tiempo después de Shamal iría a emprender un camino solista.
Pinchevsky en Europa además de haber sido parte de Gong también lo fue de la banda francesa Clearlight, y acompañó también, presentaciones del nombrado Steve Hillage y también de Steve Hackett cuando este guitarrista tras dejar Genesis iniciara su carrera solista.

Conversando con Carlos Pinchevsky, hermano de Jorge y con Nancy Geymonat, quien fuera la última compañera del violinista, ellos me tiraron algunas puntas que me propuse desarrollar, aunque sea muy difícil contrastar algunos datos. Sin dudas realizar una historia sin fisuras se transforme en un hecho poco probable, y es por esto que éstas son sólo puntas.
Carlos me contaba que cuando Jorge se exilió en Londres allá por el 75, se hizo muy amigo del flautista de Los Jaivas, quien también estaba exiliado junto al resto de aquella célebre banda chilena de rock progresivo y andino. Los Jaivas además de una agrupación musical, eran también una comunidad, que tras el golpe militar que derrocara a Salvador Allende en 1973, se exiliaron en masa dividiéndose entre Londres y Paris.
Tanto Pin como aquel flautista tocaban en la estación del metro y pasaban la gorra para ganar algún dinero, hasta que un día pasara por allí unos de los integrantes de Gong, quien sin dudas se iría a deslumbrar escuchando a estos extraños hippies sudamericanos, y los invitaría a ambos a Planet Gong, la comunidad de la que eran parte los miembros de la psicodélica y progresiva banda anglo francesa que lideraba el australiano Daevid Allen. Jorge se iría a incorporar a Gong e iba a ser parte del álbum “Shamal”, y de “Gong live in Sherwood Forest´1975”.
Aunque ningún integrante de Los Jaivas aparezca como miembro de Gong, según Carlitos Pinchevsky, en el tema tres de Shamal llamado Bambooji, está la mano del chileno, y si lo escuchan es un tema con mucho ingrediente de música andina. Si, en el tema cuatro, Cat In Clark's Shoes es inconfundible la presencia del violinista argentino introduciendo fragmentos tangueros en una composición de jazz rock, y un recitado por lo bajo.
Shamal fue producido por Nick Mason, el baterista de Pink Floyd, y fue grabado en Virgin Records, paradójicamente el mismo sello para el que poco tiempo antes no pudiera grabar su disco La Cofradía de la Flor Solar, por el hecho de habérsele encontrado marihuana en el estuche del violín a Pin, cuando aquella banda platense iba a pasar la aduana inglesa. Por este hecho contaba Nancy Geymonat, Pin iría a estar preso un mes y ser liberado por buena conducta
Shamal es un disco bastante conocido, pero mi sorpresa fue cuando descubrí la existencia del vivo en el bosque de Sherwood en 1975. Este disco es de edición reciente del año 2005. Ni Carlos ni Nancy sabían de esta edición, que por lo demás si uno busca información en la red sólo se encuentra con anuncios de venta del disco y sólo esta muy buena reseña de El Intruso.

Pinchevsky iría a ser parte de ese Gong donde Daevid Allen ya no estaría, y la batuta iba a ser del guitarrista Steve Hillage, quien poco tiempo después de Shamal iría a emprender un camino solista.
Pinchevsky en Europa además de haber sido parte de Gong también lo fue de la banda francesa Clearlight, y acompañó también, presentaciones del nombrado Steve Hillage y también de Steve Hackett cuando este guitarrista tras dejar Genesis iniciara su carrera solista.
1.18.2009
EL REGRESO DE CANTURBE Enero 2009
Agradecemos esta información a Silvana Pescedoro

EL REGRESO DE CANTURBE Enero 2009
Una de las bandas más recordadas de rock urbano de los ochenta está de regreso. El grupo sorprendió al mostrar canciones que fusionaban, a la perfección, el rock inglés, el nativo y los aires tangueros de la modernidad. Fue el primer grupo de rock que versionó un tango, en 1983 (Soledad, de Gardel y Le Pera). Canturbe llegó al disco a fines de 1980 con su álbum “El vuelo de los olvidados”, que no pudo llamarse así (la homónima canción planteaba poéticamente el tema de los detenidos-desaparecidos) debido a la censura de la Dictadura Militar. En ese recordado disco estaba como invitado nada menos que Charly García, aún en su etapa tanguera-sinfónica. Varios de esos temas sonaron en muchísimas radios en plena Guerra de Malvinas, un verdadero contrasentido. En 2005 el sello “Viajero Inmóvil” reeditó aquel disco en formato CD en varios países de América, Europa y Japón y la iniciativa fue acompañada por un apoyo inusitado de la prensa, sellos virtuales independientes y los medios de rock progresivo. A raíz de esta repercusión Jorge Garacotche decidió relanzar el proyecto, fue entonces que reunió un grupo de amigos y volvió a los estudios. Lo acompañaron: Kike Gentile Pont, en batería; Moroco, en bajo, y Daniel González, en percusión y coros. Como músicos invitados participan: la cantante Liliana Herrero, el stickista Guillermo Cides, Francisco Huici, en saxo; Eugenio Soria, en bandoneón y Bruno Cecconi en flautas. El nuevo material consta de trece canciones nuevas compuestas por Jorge. Por supuesto que el clima es de neto corte progresivo urbano, retomando aquel viejo estilo, pero enfocado desde la actualidad, sobre todo en lo concerniente a la lírica. La producción artística es del propio Jorge Garacotche y la grabación estuvo a cargo de Fernando Bellini. La producción ejecutiva es de Víctor Hugo Angio. El arte de tapa es de Felipe Surkan y Daniel Oronó. El nuevo disco “Sociedad secreta de melancólicos” está en las bateas desde mediados de diciembre. La edición está a cargo del sello independiente de rock progresivo Viajero Inmóvil.
Recordamos la discografía de Canturbe:
El vuelo de los olvidados (Polygram 1980) músico invitado Charly García.
Bonpland (BMG 1983) participan Norberto Minichilo, José Ogivieki, Rubén Rada.
Clandestino (Yeite 1986)
Del mágico mundo (Yeite 1989)
En venta (Che Discos 1991) participaron Litto Nebbia y María José Cantilo.
Al Flaco, dale gracias (FM de Rock 2008) disco homenaje a Luis A. Spinetta
Contacto:
www.myspace.com/canturbe // E-mail: trivium@ciudad.com.ar
Actualmente Canturbe forma con:
Jorge Garacotche: guitarra - voz
Gabriel Herrera: teclados
Darío “Moroco” Fresone: bajo
Daniel González: percusión – coros – teclados
Federico Rescigno: batería

EL REGRESO DE CANTURBE Enero 2009
Una de las bandas más recordadas de rock urbano de los ochenta está de regreso. El grupo sorprendió al mostrar canciones que fusionaban, a la perfección, el rock inglés, el nativo y los aires tangueros de la modernidad. Fue el primer grupo de rock que versionó un tango, en 1983 (Soledad, de Gardel y Le Pera). Canturbe llegó al disco a fines de 1980 con su álbum “El vuelo de los olvidados”, que no pudo llamarse así (la homónima canción planteaba poéticamente el tema de los detenidos-desaparecidos) debido a la censura de la Dictadura Militar. En ese recordado disco estaba como invitado nada menos que Charly García, aún en su etapa tanguera-sinfónica. Varios de esos temas sonaron en muchísimas radios en plena Guerra de Malvinas, un verdadero contrasentido. En 2005 el sello “Viajero Inmóvil” reeditó aquel disco en formato CD en varios países de América, Europa y Japón y la iniciativa fue acompañada por un apoyo inusitado de la prensa, sellos virtuales independientes y los medios de rock progresivo. A raíz de esta repercusión Jorge Garacotche decidió relanzar el proyecto, fue entonces que reunió un grupo de amigos y volvió a los estudios. Lo acompañaron: Kike Gentile Pont, en batería; Moroco, en bajo, y Daniel González, en percusión y coros. Como músicos invitados participan: la cantante Liliana Herrero, el stickista Guillermo Cides, Francisco Huici, en saxo; Eugenio Soria, en bandoneón y Bruno Cecconi en flautas. El nuevo material consta de trece canciones nuevas compuestas por Jorge. Por supuesto que el clima es de neto corte progresivo urbano, retomando aquel viejo estilo, pero enfocado desde la actualidad, sobre todo en lo concerniente a la lírica. La producción artística es del propio Jorge Garacotche y la grabación estuvo a cargo de Fernando Bellini. La producción ejecutiva es de Víctor Hugo Angio. El arte de tapa es de Felipe Surkan y Daniel Oronó. El nuevo disco “Sociedad secreta de melancólicos” está en las bateas desde mediados de diciembre. La edición está a cargo del sello independiente de rock progresivo Viajero Inmóvil.
Recordamos la discografía de Canturbe:
El vuelo de los olvidados (Polygram 1980) músico invitado Charly García.
Bonpland (BMG 1983) participan Norberto Minichilo, José Ogivieki, Rubén Rada.
Clandestino (Yeite 1986)
Del mágico mundo (Yeite 1989)
En venta (Che Discos 1991) participaron Litto Nebbia y María José Cantilo.
Al Flaco, dale gracias (FM de Rock 2008) disco homenaje a Luis A. Spinetta
Contacto:
www.myspace.com/canturbe // E-mail: trivium@ciudad.com.ar
Actualmente Canturbe forma con:
Jorge Garacotche: guitarra - voz
Gabriel Herrera: teclados
Darío “Moroco” Fresone: bajo
Daniel González: percusión – coros – teclados
Federico Rescigno: batería
1.03.2009
La impronta del Soul

“I look inside myself and see my heart is black”
Paint it Black- (Jagger- Richards)
“With the power of soul anything is possible”
Power of Soul- (Jimi Hendrix)

Por lejos el soul, no fue simplemente un estilo musical, sino principalmente una actitud, una proclama, una muestra acabada de la dignidad de la población afroamericana. La revolución soul se produciría simultáneamente con la irrupción de la cultura rock, y si bien alcanzarían algunos rasgos comunes, eran ellas, marcas bien diferenciadas que tendrían entre sí una implicancia mutua decisiva y considerable, no siempre muy explicitada, y que considero que hoy debiera alcanzar mayor perceptibilidad. En aquel tiempo esto era casi una obviedad, pero pareciera que con el paso de este, aquella evidencia se hubiese desdibujado.
Tanto el rock como el soul eran hijos directos del rhythm & blues, y no pocos consideran al rock como la versión blanca de ese estilo acompasada a nuevas melodías, mientras que el soul realizaría una operación similar pero reflotando un viejo estilo afroamericano como el gospel.
La irrupción soul se daría de la mano de una importante movilización social como fue el Movimiento por los Derechos Civiles, encabezado por Martin Luther King, el cual promovía derechos para la población negra que en aquel momento eran solamente privativos para los blancos, como así también emergían por entonces grupos radicales como fuera el Black Panther.
Importantes sellos discográficos como Motown y Stax se convertirían en difusores principales del naciente Soul, dando lugar a la aparición de figuras como Ray Charles, James Brown, Salomón Burke y Sam Cooke, sumándose posteriormente Otis Redding, Wilson Picket, Aretha Franklyn, Stevie Wonder, The Tempations, Marvin Gaye, entre muchos más.
Tras el cobarde asesinato de Martin Luther King, el movimiento soul se radicalizaría dando nacimiento a un estilo también más duro como fera el funk, que tuvo a James Brown como uno de sus principales cultores y a esa tremenda banda que muchos descubriríamos en Woodstock y que eran Sly & The Family Stone.
El soul fue desde un inicio negro sobre negro, gospel sobre R&B, pero todos los exponentes de este estilo nunca dejaron de versionar a las estrellas blancas del rock, un resultado magnífico de esto fue por ejemplo un excelente disco de tributo soul a los Beatles. También rockeros como Rare Earth o Spencer Davis Group versionarían a músicos de soul.
Mientras los jóvenes rockeros principalmente británicos se acercaban al blues, y hacían rastreos hacia atrás en el tiempo, con respecto a este estilo simultáneamente irrumpía el soul dándole una impronta muy particular al revisionismo blusero. Los grandes músicos blancos emergentes por aquel entonces pareciera que se hubieran hecho devotos de un nuevo dios, de un dios negro que llevaban por dentro y que llenaba de ritmo africano el alma (el soul). Recordar a Eric Burdon, John Mayall, Mick Jagger, Joe Cocker, Janis Joplin, por nombrar solamente algunos pocos ejemplos, nos dan la certeza de que la mayoría de los rockeros de entonces aunque blancos de piel intentaban acercarse en su alma al color de la raza que hiciera emerger el ritmo más excitante del universo, y porque además era ejercer la autonomía de no ser parte del estabishment.

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11.22.2008
Concierto de La Primera Flor---------Brotando tras una larga nevada
Con un teatro casi colmado donde se dieran cita gente de todas las edades, como corresponde sin duda a la presentación de una legendaria banda de rock, se produjo en Ensenada el retorno de La Primera Flor que brotó después de la nevada, y hay que decirlo claramente que este reencuentro alcanzó un brillo inusual y estuvo cargado de gran emotividad.

La presentación correspondió a Carlos Mariño, actual manager de la agrupación quien nos relatara algunas historias y recuerdos de la banda en sus inicios, además de hablarnos de Persuasivo, aquel programa de Radio Provincia que allá por 1968 fuera el primer programa radial de rock en Latinoamérica.
Los integrantes de La primera Flor comenzaron a subir al escenario, en primer lugar los más viejos en ella, Willy Rodríguez, Claudio Soldi y Jorge Cantoni, para luego irse sumando Claudio Sichini, Nacho Machado, Lucho Castro, Adrián de Martín, y la gran sorpresa fue la aparición del Topo Rodríguez, hermano de Willy y quien fuera en los setenta el guitarrista del excelente grupo Idea, y que muchos considerábamos como el mejor violero de la región.
El grupo arrancó con “Quiero verte”, un tema con un ritmo infernal, donde el rock se matiza con el candombe, continuando con “El tren”, “Niños de la calle”, “Quieren rock and roll”, “La fuerza de mi rock”, “Blues de Dana” de Arco Iris (el único tema no propio), “Música”, “La Ensenada de Barragán”, “El árbol” (que fuera el tema con el que la agrupación ganara en el 72 el Festival del Teatro del Lago del Bosque), “La Primera Flor” (una balada sumamente emotiva dedicada a Tito Panattieri, desaparecido integrante del grupo) para cerrar haciendo nuevamente “Quiero verte” donde la banda nos deleitara con una tremenda zapada. Tres guitarras, bajo, saxo, teclado, batería y timbaletas que hasta hoy siguen sonando.
Los que estuvimos en el Teatro Municipal de Ensenada nos quedamos con un “Queremos más...”
Apuntes para los que nunca escucharon esta banda
Un sonido de rock y blues con un gran componente afro donde el ritmo de candombe es preponderante. El registro vocal de Willy Rodríguez tiene una gran semejanza con el del británico Stevie Winwood. Tienen una marca muy propia que incluso es difícil de encontrar en las bandas argentinas de aquella época. Tal vez grupos uruguayos de entonces como Psiglo, Tótem o Días de Blues tengan más parentesco con La Primera Flor, y esto indudablemente tiene que ver con la impronta caboverdeana ensenadense.
Si uno tuviera que encontrar otras influencias en su música a mi lo primero que me viene es el Hendrix de Band of the Gypsys, Carlos Santana, algunas cosas de los Allman Brothers, y el ya mencionado Winwood.
Fotos Aníbal Fernández


La presentación correspondió a Carlos Mariño, actual manager de la agrupación quien nos relatara algunas historias y recuerdos de la banda en sus inicios, además de hablarnos de Persuasivo, aquel programa de Radio Provincia que allá por 1968 fuera el primer programa radial de rock en Latinoamérica.
Los integrantes de La primera Flor comenzaron a subir al escenario, en primer lugar los más viejos en ella, Willy Rodríguez, Claudio Soldi y Jorge Cantoni, para luego irse sumando Claudio Sichini, Nacho Machado, Lucho Castro, Adrián de Martín, y la gran sorpresa fue la aparición del Topo Rodríguez, hermano de Willy y quien fuera en los setenta el guitarrista del excelente grupo Idea, y que muchos considerábamos como el mejor violero de la región.
El grupo arrancó con “Quiero verte”, un tema con un ritmo infernal, donde el rock se matiza con el candombe, continuando con “El tren”, “Niños de la calle”, “Quieren rock and roll”, “La fuerza de mi rock”, “Blues de Dana” de Arco Iris (el único tema no propio), “Música”, “La Ensenada de Barragán”, “El árbol” (que fuera el tema con el que la agrupación ganara en el 72 el Festival del Teatro del Lago del Bosque), “La Primera Flor” (una balada sumamente emotiva dedicada a Tito Panattieri, desaparecido integrante del grupo) para cerrar haciendo nuevamente “Quiero verte” donde la banda nos deleitara con una tremenda zapada. Tres guitarras, bajo, saxo, teclado, batería y timbaletas que hasta hoy siguen sonando.
Los que estuvimos en el Teatro Municipal de Ensenada nos quedamos con un “Queremos más...”
Apuntes para los que nunca escucharon esta banda
Un sonido de rock y blues con un gran componente afro donde el ritmo de candombe es preponderante. El registro vocal de Willy Rodríguez tiene una gran semejanza con el del británico Stevie Winwood. Tienen una marca muy propia que incluso es difícil de encontrar en las bandas argentinas de aquella época. Tal vez grupos uruguayos de entonces como Psiglo, Tótem o Días de Blues tengan más parentesco con La Primera Flor, y esto indudablemente tiene que ver con la impronta caboverdeana ensenadense.
Si uno tuviera que encontrar otras influencias en su música a mi lo primero que me viene es el Hendrix de Band of the Gypsys, Carlos Santana, algunas cosas de los Allman Brothers, y el ya mencionado Winwood.
Fotos Aníbal Fernández
11.08.2008
Unir el arte con la vida- La Cofradía de la Flor Solar
Esta es una muy buena entrevista realizada por Mariel Fitz Patrick al Mono Ricardo Cohen para la excelente Revista Los 70, la cual si bien ya no está saliendo les recomiendo conseguirse los números existentes.


Fundador a mediados de los 60 de La Cofradía de la Flor Solar, junto a un grupo de estudiantes de Bellas Artes, Ricardo Mono Cohén recuerda aquella experiencia de vida comunitaria en la ciudad de La Plata, que, no sólo se anticipó a la moda del hipismo en la Argentina, sino que además se caracterizó por cultivar rasgos propios que la hicieron trascender artísticamente.
- ¿Cuál fue el origen de la Cofradía?
- Éramos una agrupación independiente de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de La Plata que, a fines de 1966, ganamos el centro de estudiantes. Ese triunfo causó conmoción en el ámbito universitario porque, en ese momento eran muy fuertes las agrupaciones de izquierda que venían del peronismo y del Partido Comunista. Nosotros, no sólo no teníamos una estructura partidaria, sino que nuestras propuestas surgían de leer a los poetas norteamericanos de la generación beat como Allen Ginsberg, y a autores argentinos como Baldomero Fernández Moreno, Leopoldo Marechal y Julio Cortázar.
- ¿Estaban influenciados por el movimiento hippie mundial?
- Al principio no sabíamos de los hippies. Cuando se produjo el Mayo Francés hacía un año que estábamos organizados. Luego de la publicidad que se les dio a los manifiestos de la rebelión estudiantil en Europa, muchos creyeron que éramos parte de una organización internacional, porque sus consignas eran bastante parecidas a las nuestras. Nosotros proponíamos algunas cosas bastante delirantes como "la única constante es el cambio".
- ¿Cómo surgió la idea de una experiencia comunitaria?
- Luego del golpe de Juan Carlos Onganía, intervinieron la Escuela de Bellas Artes y la atmósfera se tornó irrespirable.
A partir del cierre del comedor universitario, que era la única posibilidad para muchos estudiantes de poder continuar con sus estudios, un grupo de veinte alumnos desertamos de la facultad y, un poco ambiciosamente, decidimos instalar un comedor alternativo. Con el apoyo de gremios e instituciones. conseguimos donaciones de comida y logramos organizar grandes ollas populares gratuitas en las que llegaron a comer unos 200 estudiantes.
- ¿Ese comedor fue el embrión de La Cofradía?
- Si, porque luego de esa experiencia intentamos organizar una suerte de universidad paralela para lo cual invitamos a muchos de los docentes que habían sido separados de sus cargos por el gobierno militar a dar clases abiertas.
Finalmente, hacia mediados del 67, decidimos alquilar una casa antigua en el centro de La Plata e irnos a vivir juntos, como una forma práctica y económica de continuar con nuestros proyectos colectivos. Queríamos cambiar el mundo y sentíamos que para eso era necesario transformar las relaciones entre las personas.
- ¿Cómo fue vista esa convivencia en aquel momento?
- Que unos veinte chicos y chicas vivieran juntos era bastante escandaloso. Superado el rechazo inicial hacia las barbas, el pelo largo y la ropa estrafalaria, los vecinos finalmente nos aceptaron. Logramos tener una buena relación con la comunidad porque para vivir, reparábamos electrodomésticos, pintábamos carteles, estampábamos ropa y decorábamos bares.
- ¿Cuánto tiempo vivieron en esa casa?
- Sólo unos meses, porque luego nos mudamos a una amplia casona, en las afueras de La Plata, ya que necesitábamos más espacio donde instalar los talleres en los que imprimíamos afiches y hacíamos trabajos manuales en cuero y metal. El terreno tenía un parque muy amplio y muchos que venían de visita desde Buenos Aires o el interior del país, acampaban allí y se formaban grandes comunidades al aire libre,
- ¿Cómo se manejaban con el dinero?
- Intentábamos estar al margen del esquema capitalista.
Todo el ingreso iba a una caja común y cualquiera podía disponer de esa plata, ya que se suponía que lo haría con responsabilidad.
- ¿Cuál era la relación con las drogas?
- En un principio, teníamos mucha ansiedad por saber, conocerlas. Los primeros porros fueron una emoción terrible. Con el tiempo, como éramos una comunidad que estaba basada en las actividades de las que dependíamos para vivir, empezamos a notar que cada vez que aparecía la marihuana, el rendimiento bajaba, por lo que no nos enganchamos con las drogas.
- ¿Tenían alguna consigna que los identificara?
- Sí, una de ellas era: "Si vamos a ser artistas, vivamos artísticamente y decoremos toda nuestra existencia". No concebíamos el hecho de ser artistas sólo unas horas.
- ¿Por qué decidieron formar una banda de rock?
- Como queríamos unir el arte a la vida y el grupo estaba integrado por artistas plásticos, artesanos, poetas y músicos, decidimos ponerle música a lo que hacíamos y componer canciones en castellano que expresaran lo que sentíamos.
- ¿Cuándo y por qué se terminó La Cofradía?
- La experiencia duró hasta principios de 1972, porque en febrero de ese año la policía secuestró a miembros de la comunidad y los tuvo desaparecidos durante varios días. La persecución se agravó y decidimos esperar hasta que aclarara. Tomamos diversos rumbos con la promesa de volver a juntarnos pero todavía no se dio. Hace poco, uno de los integrantes del grupo original armó una banda de música y a su primer disco lo titularon La Cofradía de la Flor Solar.
Quien sabe, quizás el espíritu de aquellos años vuelva a florecer.
Maríel Fitz Patríck


Fundador a mediados de los 60 de La Cofradía de la Flor Solar, junto a un grupo de estudiantes de Bellas Artes, Ricardo Mono Cohén recuerda aquella experiencia de vida comunitaria en la ciudad de La Plata, que, no sólo se anticipó a la moda del hipismo en la Argentina, sino que además se caracterizó por cultivar rasgos propios que la hicieron trascender artísticamente.
- ¿Cuál fue el origen de la Cofradía?
- Éramos una agrupación independiente de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de La Plata que, a fines de 1966, ganamos el centro de estudiantes. Ese triunfo causó conmoción en el ámbito universitario porque, en ese momento eran muy fuertes las agrupaciones de izquierda que venían del peronismo y del Partido Comunista. Nosotros, no sólo no teníamos una estructura partidaria, sino que nuestras propuestas surgían de leer a los poetas norteamericanos de la generación beat como Allen Ginsberg, y a autores argentinos como Baldomero Fernández Moreno, Leopoldo Marechal y Julio Cortázar.
- ¿Estaban influenciados por el movimiento hippie mundial?
- Al principio no sabíamos de los hippies. Cuando se produjo el Mayo Francés hacía un año que estábamos organizados. Luego de la publicidad que se les dio a los manifiestos de la rebelión estudiantil en Europa, muchos creyeron que éramos parte de una organización internacional, porque sus consignas eran bastante parecidas a las nuestras. Nosotros proponíamos algunas cosas bastante delirantes como "la única constante es el cambio".
- ¿Cómo surgió la idea de una experiencia comunitaria?
- Luego del golpe de Juan Carlos Onganía, intervinieron la Escuela de Bellas Artes y la atmósfera se tornó irrespirable.
A partir del cierre del comedor universitario, que era la única posibilidad para muchos estudiantes de poder continuar con sus estudios, un grupo de veinte alumnos desertamos de la facultad y, un poco ambiciosamente, decidimos instalar un comedor alternativo. Con el apoyo de gremios e instituciones. conseguimos donaciones de comida y logramos organizar grandes ollas populares gratuitas en las que llegaron a comer unos 200 estudiantes.
- ¿Ese comedor fue el embrión de La Cofradía?
- Si, porque luego de esa experiencia intentamos organizar una suerte de universidad paralela para lo cual invitamos a muchos de los docentes que habían sido separados de sus cargos por el gobierno militar a dar clases abiertas.
Finalmente, hacia mediados del 67, decidimos alquilar una casa antigua en el centro de La Plata e irnos a vivir juntos, como una forma práctica y económica de continuar con nuestros proyectos colectivos. Queríamos cambiar el mundo y sentíamos que para eso era necesario transformar las relaciones entre las personas.
- ¿Cómo fue vista esa convivencia en aquel momento?
- Que unos veinte chicos y chicas vivieran juntos era bastante escandaloso. Superado el rechazo inicial hacia las barbas, el pelo largo y la ropa estrafalaria, los vecinos finalmente nos aceptaron. Logramos tener una buena relación con la comunidad porque para vivir, reparábamos electrodomésticos, pintábamos carteles, estampábamos ropa y decorábamos bares.
- ¿Cuánto tiempo vivieron en esa casa?
- Sólo unos meses, porque luego nos mudamos a una amplia casona, en las afueras de La Plata, ya que necesitábamos más espacio donde instalar los talleres en los que imprimíamos afiches y hacíamos trabajos manuales en cuero y metal. El terreno tenía un parque muy amplio y muchos que venían de visita desde Buenos Aires o el interior del país, acampaban allí y se formaban grandes comunidades al aire libre,
- ¿Cómo se manejaban con el dinero?
- Intentábamos estar al margen del esquema capitalista.
Todo el ingreso iba a una caja común y cualquiera podía disponer de esa plata, ya que se suponía que lo haría con responsabilidad.
- ¿Cuál era la relación con las drogas?
- En un principio, teníamos mucha ansiedad por saber, conocerlas. Los primeros porros fueron una emoción terrible. Con el tiempo, como éramos una comunidad que estaba basada en las actividades de las que dependíamos para vivir, empezamos a notar que cada vez que aparecía la marihuana, el rendimiento bajaba, por lo que no nos enganchamos con las drogas.
- ¿Tenían alguna consigna que los identificara?
- Sí, una de ellas era: "Si vamos a ser artistas, vivamos artísticamente y decoremos toda nuestra existencia". No concebíamos el hecho de ser artistas sólo unas horas.
- ¿Por qué decidieron formar una banda de rock?
- Como queríamos unir el arte a la vida y el grupo estaba integrado por artistas plásticos, artesanos, poetas y músicos, decidimos ponerle música a lo que hacíamos y componer canciones en castellano que expresaran lo que sentíamos.
- ¿Cuándo y por qué se terminó La Cofradía?
- La experiencia duró hasta principios de 1972, porque en febrero de ese año la policía secuestró a miembros de la comunidad y los tuvo desaparecidos durante varios días. La persecución se agravó y decidimos esperar hasta que aclarara. Tomamos diversos rumbos con la promesa de volver a juntarnos pero todavía no se dio. Hace poco, uno de los integrantes del grupo original armó una banda de música y a su primer disco lo titularon La Cofradía de la Flor Solar.
Quien sabe, quizás el espíritu de aquellos años vuelva a florecer.
Maríel Fitz Patríck
11.05.2008
Presentación de "La Primera Flor que brotó después de la nevada"
40 años después
Rockandombe y blues del mejor

Daniel Rodríguez- guitarra y voz
Claudio Soldi- bajo
Jorge Cantoni- batería
Claudio Sichini- guitarra
Ignacio Machado- teclados
y artistas invitados
Viernes 21 de noviembre- 21 horas
Teatro Municipal de Ensenada- Ortiz de Rosas y H. Cestino.
Auspicia Dirección de Cultura de Ensenada
Daniel Rodríguez
Claudio Soldi
Jorge Cantoni
Claudio Sichini
Ignacio Machado
La Primera Flor que brotó después de la nevada
Rockandombe y blues del mejor

Daniel Rodríguez- guitarra y voz
Claudio Soldi- bajo
Jorge Cantoni- batería
Claudio Sichini- guitarra
Ignacio Machado- teclados
y artistas invitados
Viernes 21 de noviembre- 21 horas
Teatro Municipal de Ensenada- Ortiz de Rosas y H. Cestino.
Auspicia Dirección de Cultura de Ensenada
Daniel Rodríguez
Claudio Soldi
Jorge Cantoni
Claudio Sichini
Ignacio Machado
10.23.2008
Post Atómico

Tras la Guerra de Malvinas, unos cuantos músicos locales, principalmente de Ensenada, volvieron a juntarse para realizar un proyecto singular donde primarían el blues y el rock duro y metálico. Post Atómico iba a ser el resultado del desencanto que producían por entonces no sólo el conflicto bélico sino también la dictadura que tocaba su fin, y esto ellos lo plasmarían muy bien en sus letras, sumándole todo el ingrediente del paisaje urbano.
Todos ellos habían sido parte de algún proyecto anterior en los 70, el vocalista Carlos “Pato” García (Idea y Tonelada), Claudio Soldi (bajista ex La Primera Flor), Jorge Cantoni (batero ex Madera Tallada), Héctor “Panza” Cuevas (guitarrista ex Diluvio) y el guitarrista y vocalista Alejandro Saltalamacchia.

Post Atómico realizaría múltiples presentaciones, sobresaliendo cuando en 1984 fueran teloneros de Pappo en una presentación que el Carpo hiciera en El Cafetal de La Plata, tras la disolución de Riff.
El sonido muy potente donde se podían escuchar dos primeras guitarras muy aceitadas: Saltalamacchia en punteos graves, mientras que Cuevas lo hacía con fraseos agudos. La potencia de la base rítmica en el bajo de Soldi y la batería de Cantoni, se acoplaba a la perfección con la voz grave del Pato García, una especie de Joe Cocker de estos pagos.
Post Atómico llegó a Buenos Aires para grabar, lo hizo, ocho temas espectaculares, pero el disco nunca se editó.
10.17.2008
Carlos Mariño- PROGRESIVO Y PERSUASIVO

Carlos Mariño fue en aquella escena original del rock platense un verdadero adelantado, el productor del programa radial Persuasivo por Radio Provincia, y un generador de encuentros entre lo más saliente de los grupos que emergían a nivel local.
Como testimonio de entonces presentamos una nota del Suplemento juvenil del Diario El Día de 1972, y esperamos a su vez encontrarnos con Carlos para charlar y saber mucho más sobre aquel tiempo.
Ya El Suplemento se encargó de contar qua Carlos Mariño (platense,23) fue el inventor formando equipo con Edgardo Rassio del primer programa de música progresiva en todo el país. Ahora, hay que agregar que Carlos se mantiene firme en la idea de promocionar la buena música y que se largará en octubre con la organización de un nuevo recital monstruo y gratuito donde se nuclearán todos los grandes del rock y todos los importantes de La Plata.
"Además -contó- conseguí un material increíble, entre ellas algunas cosas que acá no se conocían, como la grabación (hecha en vivo en el 67) de Procol Harum con la orquesta y coro de Edmon, Canadá", La lista de novedades es larga, baste con mencionar entonces la Suite Geminis, de Jon Lord por Deep Purple con la orquesta Sinfónica de Londres dirigida por Malcolm Arnold, o el Concierto para conjunto y orquesta, también de Jon Lord y también por Deep Purple pero esta vez con la orquesta Filarmónica Real.
"Siempre, por supuesto -comentó- trayendo números en vivo. A partir de septiembre, por ejemplo estará el grupo La Primera Flor que brotó después de la nevada", que viene a ser así el primer conjunto de rock que se contrata para actuar en vivo en una emisora en todo el país.
"Claro que no todas son rosas -explicó- he tenido algunos problemas con la Asociación de Músicos por hacer actuar conjuntos que no están afiliados. Yo me pregunto ¿Qué es lo que se necesita para afiliarse? muchos de estos chicos son principiantes. Además, yo promociono a gente no profesional, amateur, no veo por qué tienen que estar afiliados a la Asociación Profesional".
Otra de las nuevas ideas, siempre con Edgardo Rassio, es la de organizar sesiones gratuitas para escuchar música y continuar con la realización de recítales a beneficio, algunos de ellos próximos a concretarse.
10.15.2008
La Primera Flor que brotó después de la nevada.... Rock y blues desde la Ensenada
Cuando nos referimos a la región del Gran La Plata, nunca vamos a dejar de decir que tanto Berisso como Ensenada constituyeron siempre la zona portuaria e industrial de la región, y si bien desde los noventa esto se haya desdibujado bastante, esto no puede obviarse ya que produjo marcas culturales indelebles que impregnarían al rock que irrumpía allá por finales de los sesenta.
El rock en La Plata tuvo un arranque singular aunque existieran por entonces una mayoría de bandas dedicadas al cover cantado en inglés. No dejando de nombrar a la paradigmática Cofradía de la Flor Solar, hubieron otras no tan conocidas, pero de un relieve inusual, aunque muchas de ellas hayan quedado en el olvido, ya que por aquellos tiempos grabar un disco era sencillamente casi imposible sin tranzar con los sellos discográficos para luego hacer música comercial, es decir dejando de hacer lo que venías haciendo.
Emergían por aquel entonces algunas agrupaciones con temas propios y cantados en castellano, como Sol (el trío de Quique Gornatti), La Primera Flor (de Ensenada) y Sol de Barro (un power trío de Berisso). Seguramente que soy muy mezquino nombrando solamente a estos tres grupos, ya que la escena del rock local por entonces fue verdaderamente muy “Grossa”.
Brotando después de la nevada

Cuando los escuché por primera vez allá por el 71, tal vez en el Club YPF o en el Hogar Social de Berisso, este grupo me impactó sobremanera, porque no era solamente rock y blues de gran magnitud, sino que con letras cantadas en español, ellos combinaban un estilo muy afro con ingredientes de candombe, donde la marca cultural de la inmigración caboverdeana muy propia de Ensenada, nos mostraba la emergencia de un rock tremendamente representativo de la zona.
La Primera Flor fue sin dudas una de esas bandas locales que hoy debiéramos considerar como “de culto”, ya que su esencia está en los orígenes míticos del rock platense.
Fue creada en 1971 integrada inicialmente por Claudio Soldi en bajo, Rubén Figóni en 1ra guitarra y voz, Vicente Panattieri en 2da guitarra y voz y Octavio Alonso en batería.
Figóni apenas iniciada la banda emigró hacia otro proyecto y fue sustituido por el “Willy” Daniel Rodríguez.
Festival Persuasivo

Persuasivo fue el primer programa radial de rock progresivo de todo el país, se emitía por Radio Provincia y era conducido por Carlos Mariño y Edgardo Rassio. Ellos realizarían en 1972, el Primer Festival Persuasivo de la música rock en el Teatro Martín Fierro del lago del bosque. Allí entre una treintena de grupos fue que La Primera Flor resultara la ganadora del festival. El premio consistiría en un contrato radial que iba a tener vigencia a partir de julio de ese año.
La Primera Flor además se acreditaba por entonces como parte del Movimiento Progresivo del Sur, una especie de club regional que integraba a todas las bandas progresivas del Gran La Plata. El grupo se disolvería tras la llegada de la dictadura militar, para volver a reunirse nuevamente en los ochenta pero esta vez en formato de trío, integrado por Willy Rodríguez, Claudio Soldi y Jorge Cantóni, en la bata sustituyendo a Octavio Alonso. Realizarían varias presentaciones pero el proyecto no sería duradero.

Hoy después de muchos años la banda volvió a juntarse, estuve en alguno de sus ensayos y estoy convencido que si el proyecto actual se afianza pueden dar mucho de que hablar.
La Formación actual es Daniel Rodríguez en guitarra y voz, Claudio Soldi en bajo, Jorge Cantoni en batería, Claudio Sichini en guitarra, Ignacio Machado en teclados, Lucho Castro en percusión, Adrián de Martín en saxo y María Rapacini en coros soprano.

Nota del diario El Día a la Primera Flor (año 1972)
---

El nombre es largo, pero tiene su razón de ser. Un tiempo relativamente prolongado sin poder hacer música como etapa ya superada, está simbolizado en esa primera flor volviendo a nacer después del frío. Y es que desde hace unos seis o siete meses, las cosas cambiaron de rumbo. Un salto donde tiene mucho que ver la formación de un grupo humano homogéneo, unido por similares ideas sobre la música y que hoy forman Claudio Soldi (bajo electrónico, 18); Tito Panattieri (2da, guitarra y voz, 20); Carlos Octavio (batería, 19) y Daniel Rodríguez (1ra. guitarra y voz, 17). Juntos hacen música de rock, música no complaciente, aunque ellos prefieren definir el ciclo que están viviendo como "una etapa de búsqueda en lo progresivo. Estamos buscando un estilo propio".
Claro que la búsqueda no es un impedimento para las realizaciones. Muchas presentaciones en público, algunas actuaciones radiales y un segundo premio en el Festival organizado por YPF.
A todo eso, viene a sumarse ahora el triunfo en el Festival organizado por Persuasivo, un programa radial regenteado por Carlos Mariño y Edgardo Rassio, cuyo premio consistía justamente en un contrato radial que tendrá vigencia a partir de
este mes de julio.
Mientras tanto, La Primera Flor yo se acredita como miembro del Movimiento Progresivo del Sur, una especie de club que nuclea a todos los músicos de la progresiva de La Plata del cual se piensa van a surgir nuevos grupos y donde se va a hacer funda mentalmente "música y relaciones humanas".
"Ahora –dicen- parece que hubiera una revolución en la música, y en La Plata se siente más que en Buenos Aires y en cualquier lugar, del interior. Pensamos que en estos momentos La Plata es el centro del movimiento musical no sólo del país sino también de Latinoamérica: Incluso a nivel público: hay mucho y muy buen público para la música progresiva e n esta ciudad. No hace muchos días, los chicos d e Aquelarre que estuvieron tocando aquí, dijeron que el nuestro es el mejor público del país".
En La Primera flor, todos componen, ellos hacen por lo tanto sus propios temas. "Cantamos en castellano –especifican- porque queremos que todos nos entiendan. La letra juega tanto en el mensaje que se transmite a través de la música. Y, eso sí, nosotros creemos que es real que se puede hacer música pesada en castellano".
El rock en La Plata tuvo un arranque singular aunque existieran por entonces una mayoría de bandas dedicadas al cover cantado en inglés. No dejando de nombrar a la paradigmática Cofradía de la Flor Solar, hubieron otras no tan conocidas, pero de un relieve inusual, aunque muchas de ellas hayan quedado en el olvido, ya que por aquellos tiempos grabar un disco era sencillamente casi imposible sin tranzar con los sellos discográficos para luego hacer música comercial, es decir dejando de hacer lo que venías haciendo.
Emergían por aquel entonces algunas agrupaciones con temas propios y cantados en castellano, como Sol (el trío de Quique Gornatti), La Primera Flor (de Ensenada) y Sol de Barro (un power trío de Berisso). Seguramente que soy muy mezquino nombrando solamente a estos tres grupos, ya que la escena del rock local por entonces fue verdaderamente muy “Grossa”.
Brotando después de la nevada

Cuando los escuché por primera vez allá por el 71, tal vez en el Club YPF o en el Hogar Social de Berisso, este grupo me impactó sobremanera, porque no era solamente rock y blues de gran magnitud, sino que con letras cantadas en español, ellos combinaban un estilo muy afro con ingredientes de candombe, donde la marca cultural de la inmigración caboverdeana muy propia de Ensenada, nos mostraba la emergencia de un rock tremendamente representativo de la zona.
La Primera Flor fue sin dudas una de esas bandas locales que hoy debiéramos considerar como “de culto”, ya que su esencia está en los orígenes míticos del rock platense.
Fue creada en 1971 integrada inicialmente por Claudio Soldi en bajo, Rubén Figóni en 1ra guitarra y voz, Vicente Panattieri en 2da guitarra y voz y Octavio Alonso en batería.
Figóni apenas iniciada la banda emigró hacia otro proyecto y fue sustituido por el “Willy” Daniel Rodríguez.
Festival Persuasivo

Persuasivo fue el primer programa radial de rock progresivo de todo el país, se emitía por Radio Provincia y era conducido por Carlos Mariño y Edgardo Rassio. Ellos realizarían en 1972, el Primer Festival Persuasivo de la música rock en el Teatro Martín Fierro del lago del bosque. Allí entre una treintena de grupos fue que La Primera Flor resultara la ganadora del festival. El premio consistiría en un contrato radial que iba a tener vigencia a partir de julio de ese año.
La Primera Flor además se acreditaba por entonces como parte del Movimiento Progresivo del Sur, una especie de club regional que integraba a todas las bandas progresivas del Gran La Plata. El grupo se disolvería tras la llegada de la dictadura militar, para volver a reunirse nuevamente en los ochenta pero esta vez en formato de trío, integrado por Willy Rodríguez, Claudio Soldi y Jorge Cantóni, en la bata sustituyendo a Octavio Alonso. Realizarían varias presentaciones pero el proyecto no sería duradero.

Hoy después de muchos años la banda volvió a juntarse, estuve en alguno de sus ensayos y estoy convencido que si el proyecto actual se afianza pueden dar mucho de que hablar.
La Formación actual es Daniel Rodríguez en guitarra y voz, Claudio Soldi en bajo, Jorge Cantoni en batería, Claudio Sichini en guitarra, Ignacio Machado en teclados, Lucho Castro en percusión, Adrián de Martín en saxo y María Rapacini en coros soprano.

Nota del diario El Día a la Primera Flor (año 1972)
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El nombre es largo, pero tiene su razón de ser. Un tiempo relativamente prolongado sin poder hacer música como etapa ya superada, está simbolizado en esa primera flor volviendo a nacer después del frío. Y es que desde hace unos seis o siete meses, las cosas cambiaron de rumbo. Un salto donde tiene mucho que ver la formación de un grupo humano homogéneo, unido por similares ideas sobre la música y que hoy forman Claudio Soldi (bajo electrónico, 18); Tito Panattieri (2da, guitarra y voz, 20); Carlos Octavio (batería, 19) y Daniel Rodríguez (1ra. guitarra y voz, 17). Juntos hacen música de rock, música no complaciente, aunque ellos prefieren definir el ciclo que están viviendo como "una etapa de búsqueda en lo progresivo. Estamos buscando un estilo propio".
Claro que la búsqueda no es un impedimento para las realizaciones. Muchas presentaciones en público, algunas actuaciones radiales y un segundo premio en el Festival organizado por YPF.
A todo eso, viene a sumarse ahora el triunfo en el Festival organizado por Persuasivo, un programa radial regenteado por Carlos Mariño y Edgardo Rassio, cuyo premio consistía justamente en un contrato radial que tendrá vigencia a partir de
este mes de julio.
Mientras tanto, La Primera Flor yo se acredita como miembro del Movimiento Progresivo del Sur, una especie de club que nuclea a todos los músicos de la progresiva de La Plata del cual se piensa van a surgir nuevos grupos y donde se va a hacer funda mentalmente "música y relaciones humanas".
"Ahora –dicen- parece que hubiera una revolución en la música, y en La Plata se siente más que en Buenos Aires y en cualquier lugar, del interior. Pensamos que en estos momentos La Plata es el centro del movimiento musical no sólo del país sino también de Latinoamérica: Incluso a nivel público: hay mucho y muy buen público para la música progresiva e n esta ciudad. No hace muchos días, los chicos d e Aquelarre que estuvieron tocando aquí, dijeron que el nuestro es el mejor público del país".
En La Primera flor, todos componen, ellos hacen por lo tanto sus propios temas. "Cantamos en castellano –especifican- porque queremos que todos nos entiendan. La letra juega tanto en el mensaje que se transmite a través de la música. Y, eso sí, nosotros creemos que es real que se puede hacer música pesada en castellano".
9.29.2008
Inmigrante
El blues, el jazz, el tango, el rock o el candombe, si bien tuvieron un sitio en el que se desarrollaron como músicas, hay que precisar que son el resultado de una reterritorialización. No son en sentido estricto: folklore, sino más bien incursión cultural exógena en un nuevo territorio, generando un sedimento cultural inesperado y a la vez excitante.
Los estilos mencionados antes que nada son la resultante de choques entre culturas en donde la cultura inmigrante se coloca como aspecto principal, subvirtiendo lo estrictamente folklórico.
Los estilos mencionados antes que nada son la resultante de choques entre culturas en donde la cultura inmigrante se coloca como aspecto principal, subvirtiendo lo estrictamente folklórico.
7.23.2008
El Blues blanco
John Mayall alguna vez dijo que si el blues era una resultante del sentimiento de opresión de los negros afroamericanos, en perspectiva ello no se agotaba ahí, sino que largamente excedía los motes de negro y blanco, y estoy convencido que es de esa forma, la historia reciente así lo indica. Sin embargo por cuestiones tanto metodológicas como heurísticas, pienso que es válido hablar de blues blanco, al menos en una temporalidad que promedia los sesenta.
En aquella década, en los Estados Unidos, el blues era parte de una tradición no compartida por todos, e incluso hasta olvidada por los negros mismos, los cuales desarrollarían por entonces estilos como el soul o el funky.
El denominado blues blanco fue un emergente preciso del desarrollo de la cultura rock. Muchos jóvenes rockeros comenzaron a indagar y a realizar revisionismo sobre viejos bluseros olvidados, adaptando todo esto a la electrificación de los instrumentos y a la nueva tonalidad psicodélica.
Principalmente en Inglaterra, aparecieron figuras de la talla de Alexis Korner (foto), John Mayall y Graham Bond, que hicieron escuela y formaron toda una camada de jóvenes bluesmen, los cuales formarían posteriormente bandas como Cream, Fleetwood Mac, e incluso Led Zeppelín y los Rolling Stones, más inclinadas al rock.
En Estados Unidos si hubo un patriarca blanco del blues, este se llamó Paul Butterfield, de cuya banda de blues emergiera el talentoso guitarrista Mike Bloomfield, quien formara posteriormente The Electric Flag. Muchos al ver la película sobre el grandioso festival de Woodstock, descubrimos una asombrosa banda americana llamada Canned Heat, en la cual su vocalista, el “Oso” Bob Hite, y su guitarrista Alan Wilson, ambos ya desaparecidos eran dos grandes coleccionistas y revisionistas de las obras clásicas del blues.
A partir de todo este rastreo temporal hacia atrás, no sólo fue rescatado Robert Jonhson, sino también algunos intérpretes mucho más recientes como habían sido Elmore James o Jimmy Reed, así como bluseros como Muddy Waters, John Lee Hooker, Sonny Boy Williamson, Freddie King, Albert King y B. B. King, comenzarían a compartir escenarios con rockeros consagrados.
Jimi Hendrix, Johnny Winter, Ten Years After, Rory Gallagher, Jeff Beck, Savoy Brown fueron otras expresiones más de todo este movimiento, y habría que destacar que esta modalidad de rescatar al blues desde la visión de la cultura rock llegó también muy pronto al Río de la Plata, dando lugar al surgimiento de Manal en la Argentina y a Días de Blues en el Uruguay.
En aquella década, en los Estados Unidos, el blues era parte de una tradición no compartida por todos, e incluso hasta olvidada por los negros mismos, los cuales desarrollarían por entonces estilos como el soul o el funky.El denominado blues blanco fue un emergente preciso del desarrollo de la cultura rock. Muchos jóvenes rockeros comenzaron a indagar y a realizar revisionismo sobre viejos bluseros olvidados, adaptando todo esto a la electrificación de los instrumentos y a la nueva tonalidad psicodélica.
Principalmente en Inglaterra, aparecieron figuras de la talla de Alexis Korner (foto), John Mayall y Graham Bond, que hicieron escuela y formaron toda una camada de jóvenes bluesmen, los cuales formarían posteriormente bandas como Cream, Fleetwood Mac, e incluso Led Zeppelín y los Rolling Stones, más inclinadas al rock.
En Estados Unidos si hubo un patriarca blanco del blues, este se llamó Paul Butterfield, de cuya banda de blues emergiera el talentoso guitarrista Mike Bloomfield, quien formara posteriormente The Electric Flag. Muchos al ver la película sobre el grandioso festival de Woodstock, descubrimos una asombrosa banda americana llamada Canned Heat, en la cual su vocalista, el “Oso” Bob Hite, y su guitarrista Alan Wilson, ambos ya desaparecidos eran dos grandes coleccionistas y revisionistas de las obras clásicas del blues.
A partir de todo este rastreo temporal hacia atrás, no sólo fue rescatado Robert Jonhson, sino también algunos intérpretes mucho más recientes como habían sido Elmore James o Jimmy Reed, así como bluseros como Muddy Waters, John Lee Hooker, Sonny Boy Williamson, Freddie King, Albert King y B. B. King, comenzarían a compartir escenarios con rockeros consagrados.
Jimi Hendrix, Johnny Winter, Ten Years After, Rory Gallagher, Jeff Beck, Savoy Brown fueron otras expresiones más de todo este movimiento, y habría que destacar que esta modalidad de rescatar al blues desde la visión de la cultura rock llegó también muy pronto al Río de la Plata, dando lugar al surgimiento de Manal en la Argentina y a Días de Blues en el Uruguay.
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6.25.2008
En busca de las raíces- Leadbelly
Siempre resulta bueno y valedero rastrear las raíces desde dónde se fue elaborando lo que somos en el presente, hacerlo, implica entrar en la perspectiva.
La mayoría funda al rock en los 50, aunque de lo que venimos hablando en este blog yo diría que es de mediados de los 60. Si la intelectualidad francesa de aquella época, fundamentalmente los llamados estructuralistas retornaron a los pensamientos de algunos sabios herejes como Freud, Marx o Nietzsche, para construir un nuevo sedimento teórico, fueron en el mismo tiempo los músicos británicos de rock, principalmente, quienes rastrearon en la música estadounidense de la primera mitad del siglo veinte, no solamente algo asociado a un estilo musical sino también a un tipo de cultura marginada y despreciada como era la de los negros afroamericanos. Retornar a algunas fuentes no era una simple operación de revival sino una sistemática actualización acorde al desarrollo que la tecnología le adjudicaba a la música. Fue así que fueron rescatados del olvido algunos emblemas como Leadbelly, Robert Johnson, "Blind" Lemon Jefferson, Son House, Big Bill Broonzy, entre muchos más, que no sólo fueran pioneros musicales sino también arquetipos culturales. El viejo Folk, el Blues, el Gospel, las Working Songs, fueron algunos de esos fermentos, y con precisión hay que decir que todo ello es el resultado de un choque-de-culturas, más precisamente de las culturas africana y americana, en una integración conflictiva y tal vez hoy aún no resuelta.

Leadbelly, quien había nacido en 1885 en unas plantaciones de Louisina, ya de pequeño aprendió a tocar instrumentos como la guitarra, la armónica y el acordeón. Se desempeñó como músico ambulante y como jornalero incursionando también en la delincuencia por lo que tuvo que pagar varias condenas en la cárcel. A pesar de todo fue un prolífico intérprete musical registrando casi 300 grabaciones hasta 1949, que fue el año de su muerte.
House of de Rising Sun, aquella canción tradicional y anónima, fue grabada por él, y tanto las versiones de Eric Burdon & The Animals como la de Bob Dylan son un merecido reconocimiento a Leadbelly.
Creedence Clearwater Revival harían muy popular en los 70 dos temas como Cotton Fields y The Midnight Special, aquel ferrocarril que todas las medianoches iluminaba la celda de Leadbelly en su tiempo de prisión.
The Gallows Pole, aquel tema que hacía Led Zeppelín fue Gallis Pole que versionaba Leadbelly. Al parecer a Page y Plant les gustaba retocar los nombres, al igual que lo habían hecho con el Killing Floor de Howlin' Wolf, convirtiéndolo en The Lemmon Song de su inolvidable Led Zeppelín II
Black Betty es una composición de Leadbelly, que los Lynyrd Skynyrd, la convertirían en un excelente rock pesado.
La mayoría funda al rock en los 50, aunque de lo que venimos hablando en este blog yo diría que es de mediados de los 60. Si la intelectualidad francesa de aquella época, fundamentalmente los llamados estructuralistas retornaron a los pensamientos de algunos sabios herejes como Freud, Marx o Nietzsche, para construir un nuevo sedimento teórico, fueron en el mismo tiempo los músicos británicos de rock, principalmente, quienes rastrearon en la música estadounidense de la primera mitad del siglo veinte, no solamente algo asociado a un estilo musical sino también a un tipo de cultura marginada y despreciada como era la de los negros afroamericanos. Retornar a algunas fuentes no era una simple operación de revival sino una sistemática actualización acorde al desarrollo que la tecnología le adjudicaba a la música. Fue así que fueron rescatados del olvido algunos emblemas como Leadbelly, Robert Johnson, "Blind" Lemon Jefferson, Son House, Big Bill Broonzy, entre muchos más, que no sólo fueran pioneros musicales sino también arquetipos culturales. El viejo Folk, el Blues, el Gospel, las Working Songs, fueron algunos de esos fermentos, y con precisión hay que decir que todo ello es el resultado de un choque-de-culturas, más precisamente de las culturas africana y americana, en una integración conflictiva y tal vez hoy aún no resuelta.

Leadbelly, quien había nacido en 1885 en unas plantaciones de Louisina, ya de pequeño aprendió a tocar instrumentos como la guitarra, la armónica y el acordeón. Se desempeñó como músico ambulante y como jornalero incursionando también en la delincuencia por lo que tuvo que pagar varias condenas en la cárcel. A pesar de todo fue un prolífico intérprete musical registrando casi 300 grabaciones hasta 1949, que fue el año de su muerte.
House of de Rising Sun, aquella canción tradicional y anónima, fue grabada por él, y tanto las versiones de Eric Burdon & The Animals como la de Bob Dylan son un merecido reconocimiento a Leadbelly.
Creedence Clearwater Revival harían muy popular en los 70 dos temas como Cotton Fields y The Midnight Special, aquel ferrocarril que todas las medianoches iluminaba la celda de Leadbelly en su tiempo de prisión.
The Gallows Pole, aquel tema que hacía Led Zeppelín fue Gallis Pole que versionaba Leadbelly. Al parecer a Page y Plant les gustaba retocar los nombres, al igual que lo habían hecho con el Killing Floor de Howlin' Wolf, convirtiéndolo en The Lemmon Song de su inolvidable Led Zeppelín II
Black Betty es una composición de Leadbelly, que los Lynyrd Skynyrd, la convertirían en un excelente rock pesado.
6.12.2008
New Order Rock Festival
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El 14 de Junio se augura como una noche fundamental para la historia de la escena rocker platense. En el primer festival que organiza una marca de indumentaria fundacionalmente vinculada a la música desde 1980, New Order, se presentan tres bandas de ancla y estirpe local.
Taboo, formación de Flavio Casanova quien, siempre inquieto y armador de bandas como Casanovas, Silverados e Historia del Crimen, ahora ofrece un plato sonoro de investigación: bizarre, neoglam-a billy-, freak out triste and a go go.
Las Canoplas vuelven al ruedo a veinte años de haber lanzado Batman, primer LP del NRA. Con tres discos en su haber que influenciaron claramente a las nuevas generaciones, también ofrecerán parte de su próximo álbum.
1000 watts rockea el nuevo escenario platense, con la tradición que arrastra la mayoría de sus miembros: Pablo Tapia y Mario Serra, ex Aguirre y Virus: Pablo Rica (ex 30 monedas y Sabios) y Fabián Cucu Passaro (,ex Abrelatas, Murciélagos y Porchetto).

El 14 de Junio se augura como una noche fundamental para la historia de la escena rocker platense. En el primer festival que organiza una marca de indumentaria fundacionalmente vinculada a la música desde 1980, New Order, se presentan tres bandas de ancla y estirpe local.
Taboo, formación de Flavio Casanova quien, siempre inquieto y armador de bandas como Casanovas, Silverados e Historia del Crimen, ahora ofrece un plato sonoro de investigación: bizarre, neoglam-a billy-, freak out triste and a go go.
Las Canoplas vuelven al ruedo a veinte años de haber lanzado Batman, primer LP del NRA. Con tres discos en su haber que influenciaron claramente a las nuevas generaciones, también ofrecerán parte de su próximo álbum.
1000 watts rockea el nuevo escenario platense, con la tradición que arrastra la mayoría de sus miembros: Pablo Tapia y Mario Serra, ex Aguirre y Virus: Pablo Rica (ex 30 monedas y Sabios) y Fabián Cucu Passaro (,ex Abrelatas, Murciélagos y Porchetto).
6.08.2008
Una vuelta de tuerca


Desde un inicio este blog tuvo como intención dar testimonio de un fenómeno singular de la cultura argentina, que es el desarrollo a partir de los sesenta, de un muy importante movimiento cultural de rock. A medida de haberse engrosado una va dándose cuenta de tener una pata renga, y es que justamente la cultura rock no tiene patria, y que si bien la Argentina es un país donde el rock alcanzó un despliegue enorme, cuesta hablar de la singularidad local sin sentirse tentado a desarrollar ideas acerca de lo que ocurrió en otros sitios del planeta.
La idea de esta bitácora tampoco fue nunca la de hacer una historia, sino más bien la de esbozar trazos particulares que permitan rastrear rasgos de la subjetividad que emana de ser parte de una expresión de la contracultura.
Desde este momento rompemos la cárcel del espacio geográfico para comenzar a desarrollar la misma idea desde todos los lugares que nos fueron marcando a través del tiempo. Básicamente quiero decir que porque no hablar en este lugar del Delta Blues, o de la Psicodelia, o del Rock británico, o del Reggea jamaiquino, para decir sólo algunos ejemplos.
Es por esto que a partir de hoy el blog se llamará Berisso Blues a secas, es decir un blues que uno va construyendo en la vida, desde la visión particular de un habitante de una ciudad portuaria del Gran La Plata sobre la costa rioplatense.
5.18.2008
Riff
El heavy metal tuvo un innegable antecesor, y este fue el hard rock, el cual en la Argentina de los 70, alcanzó una gran relevancia con el ingreso al país de los discos de Led Zeppelín, Deep Purple, Black Sabbath, Humble Pie y Alice Cooper, principalmente, influenciando considerablemente a nuestro rock, haciendo que muchas bandas tomaran ese sonido duro y a la vez mucho más amplificado.
El Reloj fue una banda de rock pesado que algunos consideraron como la pionera del heavy metal, pero el paso del hard al heavy no era un rasgo puramente musical sino que hacía principalmente a códigos especiales. En el inicio de los 80 iría a aparecer Riff, la banda que tal vez fue la máxima representación local de ese estilo además de contar con que su líder era nada menos que Pappo, uno de los pioneros del rock argentino.

"Adiós Pappo's Blues, Bienvenido Riff"
Este fue el nombre del recital que se haría en noviembre de 1980 en Sala Uno, y que iba a ser el inicio de la banda.
Riff no sólo revolucionaba al rock pesado local, sino que incluía toda la parafernalia de lo que era el heavy metal en el viejo continente, ropas de cuero negro, tachas, cadenas, además del potente sonido metálico.
Además del Carpo, la banda estaba integrada por Bof Serafine, Vitico, Juan García Haymmes y Michel Peyronel.
Riff fue creciendo de acuerdo a lo que representaba y la concurrencia a sus conciertos fue cada vez más masiva, pero lamentablemente se fue desarrollando un clima de violencia inusitado que fue una de las causas por las cuales la banda no pudiese continuar.
Se iría a integrar más adelante Danny Peyronel quien en Europa había sido tecladista de UFO.
La banda se iría a separa y volver en 1985 con Vitico, Michel, Juan Antonio Ferreira JAF y Oscar Moro, pero ya la repercusión no fue la misma.
En 1990 se irían a juntar esporádicamente al igual que en Córdoba en 2004.
Michel Peyronel dijo una vez que Riff se va y vuelve cuando quiere, aunque esta afirmación me hace pensar que el título del recital del 80, no era del todo cierto ya que Pappo´s Blues no se fue nunca, y sin dudas que esto mismo es lo que hizo que el Carpo fuera uno de esos guitarristas sumamente reconocidos por bluesmen como B. B. King, Buddy Guy o Tony Coleman.
El Reloj fue una banda de rock pesado que algunos consideraron como la pionera del heavy metal, pero el paso del hard al heavy no era un rasgo puramente musical sino que hacía principalmente a códigos especiales. En el inicio de los 80 iría a aparecer Riff, la banda que tal vez fue la máxima representación local de ese estilo además de contar con que su líder era nada menos que Pappo, uno de los pioneros del rock argentino.

"Adiós Pappo's Blues, Bienvenido Riff"
Este fue el nombre del recital que se haría en noviembre de 1980 en Sala Uno, y que iba a ser el inicio de la banda.
Riff no sólo revolucionaba al rock pesado local, sino que incluía toda la parafernalia de lo que era el heavy metal en el viejo continente, ropas de cuero negro, tachas, cadenas, además del potente sonido metálico.
Además del Carpo, la banda estaba integrada por Bof Serafine, Vitico, Juan García Haymmes y Michel Peyronel.
Riff fue creciendo de acuerdo a lo que representaba y la concurrencia a sus conciertos fue cada vez más masiva, pero lamentablemente se fue desarrollando un clima de violencia inusitado que fue una de las causas por las cuales la banda no pudiese continuar.
Se iría a integrar más adelante Danny Peyronel quien en Europa había sido tecladista de UFO.
La banda se iría a separa y volver en 1985 con Vitico, Michel, Juan Antonio Ferreira JAF y Oscar Moro, pero ya la repercusión no fue la misma.
En 1990 se irían a juntar esporádicamente al igual que en Córdoba en 2004.
Michel Peyronel dijo una vez que Riff se va y vuelve cuando quiere, aunque esta afirmación me hace pensar que el título del recital del 80, no era del todo cierto ya que Pappo´s Blues no se fue nunca, y sin dudas que esto mismo es lo que hizo que el Carpo fuera uno de esos guitarristas sumamente reconocidos por bluesmen como B. B. King, Buddy Guy o Tony Coleman.
4.30.2008
Edelmiro Molinari en La Plata
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El legendario Edelmiro, quien fuera de los pioneros del rock argentino, integrando bandas como Almendra y Color Humano, se presentará el próximo Domingo 4 de mayo en La Plata.
La cita es a las 21,30 horas en Ciudad Vieja 17 y 71.

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El legendario Edelmiro, quien fuera de los pioneros del rock argentino, integrando bandas como Almendra y Color Humano, se presentará el próximo Domingo 4 de mayo en La Plata.
La cita es a las 21,30 horas en Ciudad Vieja 17 y 71.
4.22.2008
Presentación de Las Canoplas
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